El Gobierno salió ayer a rechazar de plano la baja de las retenciones impulsada por la dirigencia agropecuaria y la oposición, al advertir que dejar al Estado sin esos recursos clave sería un acto de "gran irresponsabilidad".
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, rechazó la posibilidad de eliminar las retenciones al agro, defendió la facultad del Poder Ejecutivo de aplicar Derechos de Exportación y acusó a la oposición de "no tener propuestas concretas" en el Parlamento.
"En la historia argentina ya hubo mucha sangre derramada por el dinero que ingresaba al puerto y ahora este gobierno usa parte de esos fondos para mejorar la calidad de vida de muchos pueblos del país", dijo el funcionario con relación a los recursos que ingresan al fisco en concepto de retenciones a las exportaciones de materia prima.
"La oposición tiene que entender que parte de lo que ingresa por los derechos a las exportaciones se reparte entre todas las provincias y todos los municipios en un fondo especial para que los intendentes y gobernadores puedan hacer obras en beneficio de los habitantes de esos pueblos", afirmó.
De esta manera, el jefe de Gabinete le respondió a los dirigentes opositores y de la Mesa de Enlace que impulsan la eliminación total o parcial de las retenciones que la Nación aplica a las exportaciones del agro.
Por su parte, el ministro de Economía, Amado Boudou, advirtió que si el Congreso aprueba bajar las retenciones, "eso sería un hecho de gran irresponsabilidad", y sobre este punto, acusó a la oposición de "ponerse a los pies de la Sociedad Rural".
"Me impresionó ver a una supuesta clase política en un esquema totalmente corporativo. Es como si la Sociedad Rural comandara a la oposición política, cuando en realidad un gobernante político debiera tener una mirada integral de la economía argentina, y no ponerse a los pies de una corporación", se quejó el ministro.
Boudou hizo referencia así a la intención opositora de eliminar las retenciones para varios productos agropecuarios, aunque dentro de ese espacio político existen diferencias en torno a ese proyecto.
El martes, en la Exposición Rural de Palermo, legisladores y representantes de la oposición debatieron acerca de la eliminación de las retenciones a los granos y la reducción de las alícuotas a la soja, y también, quitarle la facultad al Ejecutivo de fijar derechos de exportación, que caducará el 24 de agosto próximo.
"El sistema de derechos de exportación, conocido como retenciones, le ha permitido tener a la Argentina dos tipos cambio; uno dual, que le ha permitido al país exportar no sólo el agro sino la industria, sustituir importaciones, generar empleo y fortalecer el mercado interno. Se pone mucho énfasis en lo fiscal y una voracidad tremenda por sacarle caja al Gobierno, como si los gobiernos no necesitaran fondos para gobernar", sostuvo Boudou.
La receta de Tabaré
El ex presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez explicó que en su país no se impusieron retenciones a las exportaciones agropecuarias para generar "trabajo genunino".
Así lo explicó el ex mandatario en una conferencia que brindó en el Pabellón Rojo del predio ferial de Palermo.
"Teníamos que generar puestos de trabajo genuino y para lograr eso teníamos que atraer inversiones, por eso Uruguay no impuso retenciones. No era nuestra política, y así crecimos", de esta manera explicó el crecimiento agropecuario de Uruguay.
En las preguntas coordinadas por el periodista Marcelo Longobardi surgió la comparación con Argentina y las retenciones que llegan hasta el 35 % para la soja.
La conferencia tuvo lugar en el marco de la 124º Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, titulada "Previsibilidad como disparador de inversiones".
Abierto al diálogo, Vázquez explicó que los problemas coyunturales y las estrategias para hacer crecer al sector agropecuario de Uruguay se resolvieron mediante acuerdos entre el Gobierno y las entidades gremiales del campo uruguayo.
Comentó como, por ejemplo, se sentaron a la misma mesa representantes del gobierno, dirigentes de las entidades agropecuarias, de la industria frigorífica y carniceros para poder abastecer el mercado interno de carne a precios razonables sin desaprovechar las oportunidades de los mercados internacionales.
"Generamos acuerdos para lograr ciertos cortes de carne a precios más baratos", dijo Tabaré, y agregó que en el marco de ese acuerdo fue que se consiguió el "asado de Pepe", a un precio más accesible a los sectores más bajos. Vázquez contó que ese corte se llamó así ya que el actual presidente uruguayo, José Mujica, había sido quien había impulsado esa concesión, como ministro de Ganadería.
Fuente: El Diario
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