Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
AAPRESID Actualidad

¿70 millones de cabezas?

Producir más y mejores pastos como un modo de alcanzar este objetivo en la Ganadería. Una propuesta de Fabián Tomassone, asesor privado y disertante en el 4to Simposio de Ganadería en SD.
10/05/2007 00:00 hs

Producir más y mejores pastos como un modo de alcanzar este objetivo. En los últimos tiempos mucho se ha hablado de la ganadería argentina: restricciones en el peso de venta, retenciones, aftosa, cierre de exportaciones y aumento de precios de la carne, que pusieron al gobierno en una situación de lucha contra el sector.

¿Qué se puede hacer, no sólo para evitar un nuevo enfrentamiento en la sociedad, sino para convertir esta cuestión en una oportunidad de generar valor con beneficios para nuestro país en su conjunto? De todas las opiniones vertidas por los distintos actores de la cadena (ganaderos, dirigentes, técnicos, funcionarios, consignatarios, carniceros y consumidores) surge una gran conclusión: debemos aumentar la producción, de forma tal que se puedan neutralizar los serios problemas de oferta actual y así poder satisfacer a la demanda, tanto del mercado interno como al externo.

Si el objetivo es aumentar la producción a través de ser mas eficientes en el proceso de preñez-destete y aumentando el número de cabezas, el siguiente paso es determinar cómo hacer para que ello sea posible técnica, financiera y operativamente. Desde el punto de vista operativo, la ganadería vacuna tiene límites biológicos que no permiten cambios muy rápidos: una vaquillona, para llegar a tener su primer ternero, tarda no menos de 2 años.

Una vez decidida la política de retención de hembras, se necesitan un par de años más para llegar al peso de venta. Estamos ante una inversión que requiere de un importante esfuerzo financiero en el tiempo y para ello sería preciso estar alineado a una política de mediano plazo que permita planificar y presupuestar. Pero la inversión no sólo está en retener las hembras en lugar de venderlas sino también en invertir en pasturas e infraestructura para que esos vientres sean productivos.

¿Cómo hacer para tener más vacas, terneros y novillos?.

El país cuenta con una enorme superficie ganadera mal aprovechada debido a diversas causas: limitaciones del suelo, falta de agua para el ganado, falta de infraestructura básica (como canales de drenaje, caminos, escuelas rurales, energía eléctrica, etc.). Aquí el aporte del Estado es indispensable para avanzar más rápido.

Lejos de ser una lucha entre productores ganaderos y el gobierno, se requiere de una lucha conjunta por el bien de todos los argentinos.

Interrelación de tecnologías: un modelo sustentable

Hemos visto cómo, ante el implacable avance de la agricultura, la ganadería se ha podido relocalizar con inteligencia, haciendo más eficiente el uso de los suelos con limitaciones en muchas empresas de la región pampeana. Ello se ha logrado de la mano de una adecuada interrelación de tecnologías: más y mejores praderas, rejuvenecimientos en los campos bajos, uso creciente de fertilizantes, mejor manejo de los pastos mediante el alambrado eléctrico, la suplementación y el uso estratégico de los corrales de encierre. De esta forma, se está logrando un nuevo equilibrio entre la agricultura y la ganadería.

Existen ejemplos de ambientes donde se que pueden lograr enormes aumentos de producción, a la par de generar condiciones ambientales muy superiores a las actuales, casos en los que se logra una enorme transformación de la situación preexistente, generando un incremento importante en el valor de la tierra al mejorar su condición. La clave es la reformulación del tapiz, permitiendo que las especies nativas, y otras incorporadas que se adapten a las condiciones de suelo y clima, ocupen los espacios que dejan libres las malezas bajo control. El mejor uso del suelo, con especies valiosas, sin superficies desnudas ni quemas, en el marco de un pastoreo racional, configura un modelo sustentable que supera ampliamente al manejo actual de estos recursos.

La notable transformación del tapiz natural producido por esta tecnología va de la mano en forma indisoluble con el manejo del pasto posterior y se interrelaciona totalmente con otras herramientas tecnológicas como son la fertilización, la suplementación, el destete precoz e hiperprecoz, etc. de forma tal que generan una formidable proyección para la ganadería argentina en la medida en que se apliquen en forma ordenada y armónica. Con tecnologías como éstas, con el continuo mejoramiento genético que se viene realizando en la ganadería argentina y con un control sanitario ajustado, se puede llegar a los 70 millones de cabezas.

En definitiva, el crecimiento de la ganadería le traerá un gran beneficio a nuestro país, especialmente en regiones marginales. Más personal trabajando en los campos, más viviendas, más niños en las escuelas rurales, más comercio en cada pueblo y ciudad, más camiones para transportar la producción, etc. Para ello, se hace evidente la necesidad de acordar un plan que integre a todos los involucrados en el sector: productores, investigadores, técnicos de campo, dirigentes y funcionarios del Estado. ¿Podremos hacerlo dejando de lado las luchas personales?

Nuestro país tiene un gran potencial. En este caso, le toca al sector ganadero desarrollarlo.

[El Ing. Fabián Tommasone es asesor de empresas ganaderas y mixtas de diversas provincias (Entre Ríos, Santa Fe, Formosa, Chaco, Buenos Aires y San Luís). También en Paraguay y Uruguay. Fue asesor de los grupos CREA durante 14 años y coordinador del Programa Campos del Mañana de Monsanto, difundiendo la tecnología de la Siembra Directa y los rejuvenecimientos en Argentina y países vecinos. Obtuvo el premio Emprendedor Agropecuario otorgado por el Banco Francés en 1999].

Fuente: AAPRESID

Teclas de acceso