“La aplicación aérea es la forma más segura, rápida y económica de hacer los tratamientos requeridos, y es la herramienta menos agresiva para el medio ambiente”, afirmó el Pte. De FeArCA Orlando Martínez y agregó:
“El rociado o pulverización con herbicidas, insecticidas, fungicidas, fertilizantes foliares o cebos tóxicos, conocido vulgarmente como fumigación, puede realizarse de manera segura y eficiente, sin causar ningún tipo de daño. Primero, porque las cantidades y niveles de utilización son muy bajos, y segundo porque está comprobado que con las condiciones climáticas indicadas, el trabajo puede hacerse sin ningún tipo de error ni deriva”.
A paso seguido explicó: “No debe evitarse el viento, sino que debe considerarse como una herramienta, un aeroplicador profesional conoce cuál debe ser el sentido y la velocidad del mismo, por tanto si cumple con esas condiciones no existe la deriva, es decir, el desplazamiento de los líquidos a otros terrenos o fuera del terreno que se tenía como objetivo”.
La aeroaplicación también se dedica a la dispersión de sólidos tales como semillas o fertilizantes, sanidad urbana y control de incendios forestales.
La entidad ve con gran preocupación el continúo desconocimiento que se evidencia a través de las manifestaciones mediáticas respecto de la labor de los aeroaplicadores y anuncia que hará todo lo necesario para que toda la población conozca de qué se trata y de que depende el ejercicio seguro de la actividad.
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