Ministros de una treintena de países de todas las regiones del mundo mantenían desde hace diez días reuniones en Ginebra para salvar este ciclo de negociaciones comerciales, con el que se intentaba profundizar la liberalización del comercio agrícola, industrial y de servicios.
En una reunión del Comité de Negociaciones Comerciales de la OMC, un órgano que reúne a todos los Estados miembros, Lamy declaró estar "profundamente consternado" por la manera en que acabaron las tratativas.
Las negociaciones fueron lideradas por siete potencias comerciales (Australia, Brasil, China, India, Japón, Estados Unidos y la Unión Europea), pues a dos días de que hubiesen comenzado se entendió que un pre-acuerdo entre estos países era indispensable para elevar una propuesta completa a un grupo amplio de ministros.