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Producción regional Actualidad

Apicultores ven un futuro complicado

El uso de agroquímicos, la presión fiscal y la desorganización bajaron la rentabilidad del sector. El avance de la frontera agrícola, los cultivos sin floración y los desmontes son otros factores que vienen atentando contra la actividad apícola.
15/03/2007 00:00 hs

"La apicultura argentina, y más particularmente la actividad apícola desarrollada en la zonas sojera-maicera, está viviendo una severa crisis que en pocos años, de continuar invariable esta tendencia, llevará a la desaparición de los emprendimientos apícolas que hoy subsisten en varios puntos de la pampa húmeda".

El panorama lo pintó así la Asociación de Productores Apícolas de la República Argentina (Apara) en una carta dirigida al secretario de Agricultura de la Nación y publicada por la agencia estatal Télam.

En el escrito, Apara describe que el sector apícola está seriamente afectado por la caída de la rentabilidad por la utilización masiva de agroquímicos, a lo que suman "la alta carga fiscal y la falta de reglas claras".

En la carta firmada por el presidente Daniel Lendaro y su vicepresidente César Mechia y dirigida al secretario Javier de Urquiza, Apara propone que se incluya a la apicultura "como una actividad más del campo".

También piden que se investiguen las "consecuencias en el sector de la utilización masiva de agroquímicos".

En tanto, reclaman una "ayuda económica urgente" para los apicultores perjudicados por el fracaso de la zafra 2006/07 y la creación de la Junta Nacional de la Miel " integrada mayoritariamente por productores", para que "intervenga los mercados ante los reiterados abusos a los que se ven sometidos".

Por otra parte, la entidad lamentó las "nuevas exigencias" a las que se ve sometido el apicultor, que lo hacen "quedar marginado del sistema y como consecuencia víctima de la especulación".

"La actividad apícola no escapa a los problemas que presenta el sector agrícola en general en cuanto a la voracidad fiscal, y una vez más, el sector primario sigue transfiriendo divisas a otros sectores de la economía como si el campo fuese una fuente inagotable de recursos", afirmó.

Según APARA, "el brutal aumento de la superficie sembrada con soja y la consiguiente contaminación del medio ambiente con herbicidas, funguicidas e insecticidas han afectado notablemente la producción".

"Con este panorama a nivel local, sumado a uno de mayor demanda de miel a nivel mundial, hace que no se encuentren justificativos para una baja de precios de nuestro producto", afirmó.

Apara denunció la "conducta de los aprovechadores de turno que se ponen de acuerdo, ante la ausencia de reglas claras para el sector y la necesidad de los productores, para arrancar la compra de miel destinada a exportación, a precios que condenan a la quiebra".

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