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¿Argentina no adhiere al programa antitabaco?

26/12/2005 16:46 hs

“La Argentina se está quedando fuera de la historia.” Así calificó Andrés Leibovich, subsecretario de Programas de Prevención y Promoción del Ministerio de Salud argentino, la demora del Congreso para ratificar el Convenio Marco para el Control del Tabaco, promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), al que ya han adherido 110 países. La resistencia principal surge de las provincias productoras donde genera empleo. En Salta, la región donde el cultivo es el principal recurso, las tabacaleras emplean a 12.000 personas. El plazo para confirmar la adhesión de la Argentina a ese convenio, que promueve una estrategia global para disminuir el consumo de tabaco –firmada por el presidente Néstor Kirchner el 25 de septiembre de 2003–, vence este viernes. Pero desde que ingresó en la Cámara alta, a mediados de 2004, la ratificación enfrenta el desinterés de los legisladores. ¿Qué es lo que pierde la Argentina si no ratifica el convenio? “Pierde la posibilidad de disponer de apoyo técnico y financiero para diseñar e instrumentar estrategias nacionales y regionales de sustitución de cultivos para los productores de tabaco”, respondió Alejandro Ramos, economista consultor de la OMS, del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo. Algo que será necesario si se toma en cuenta que el 85% de la producción local de tabaco se exporta y que la mayoría de los países compradores ­–además de los principales productores mundiales, como China– han adherido al convenio, lo que supone que la demanda mermará gradualmente. Ayer, Ramos y Leibovich participaron de una conferencia de prensa organizada por la Alianza para el Convenio Marco para el Control del Tabaco, la Fundación Interamericana del Corazón y la Unión Antitabáquica Argentina, en la que se alertó sobre los potenciales efectos negativos de no ratificar el convenio elaborado por 192 países, que adquirió el status de ley internacional en febrero. Al quedar fuera del convenio, la Argentina pierde voz y voto en éste, el primer tratado mundial de salud pública, como también la posibilidad de obtener ayuda internacional vinculada al convenio para enfrentar el impacto sanitario del consumo de cigarrillo. Según estadísticas oficiales, cada año mueren 400.000 argentinos como resultado de enfermedades asociadas al tabaco.

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