A partir de marzo que se empieza a cosechar la campaña gruesa de granos y allí el inconveniente comienza a tomar dimensiones más considerables.
Este fin de semana fueron miles de camiones los que se agolparon sobre la Ruta 21, para formar una fila de unos diez kilómetros, aguardando entrar a la planta de Cargill, en Alvear.
Esta situación que se aliviana durante las horas de actividad plena de la cerealera, por las noches genera una complicación para la seguridad de los transportistas que aguardan su turno con horas de anticipación; y sin demasiados controles policiales, exponiéndolos a robos.
Con destino a los puertos de San Lorenzo, Alvear, Puerto General San Martín para entregar sus cargas, los camiones llegan a pasar días en la ruta, sin siquiera contar con condiciones mínimas de sanidad.
En Alvear, uno de ellos relató que había llegado hacía dos días, "estamos esperando para que nos dejen entrar y creo que esta noche podremos descargar. Esto pasa siempre. Pero las condiciones son muy malas", se quejó.
La primera llegada de camiones cargados con maíz y soja a los puertos del cordón no generó colapsos ni bloqueos en los accesos, pero sí mostró que la capacidad de las playas se puede ver superada fácilmente. Durante la madrugada del viernes las principales playas de espera de la ciudad de Puerto San Martín estuvieron a un 70 por ciento de su capacidad y con el correr de las horas se fueron desagotando. Algo similar ocurrió en San Lorenzo, donde si bien los accesos estuvieron cargados de camiones, el tránsito nunca se detuvo y se pudo avanzar a marcha lenta.
"Estuvo cargada la mañana de camiones pero no hubo bloqueos ni congestionamientos", sostuvo Iván Ludueña, subsecretario de Gobierno de la Municipalidad. Y agregó: "Debemos estar preparados porque lo más complicado está por venir y es importante que se respeten los cupos de las playas para que los camioneros se vean obligados a estacionar en las banquinas".
Por su parte, las autoridades del Centro de Protección Civil de Puerto San Martín requirieron un informe a las empresas sobre la llegada de camiones para los próximos días, y si bien para el fin de semana el pronóstico es de tranquilidad, para la semana próxima los empresarios confirmaron la llegada de una importante cantidad de vehículos pesados a la ciudad.
Marzo es el inicio de esta afluencia, que sigue hasta los meses de invierno, más aún si se tiene en cuenta la cosecha récord que se aguarda, por lo tanto, en plena Semana Santa, la aglomeración será como siempre, superior a la capacidad de las playas de contención, de la recepción en las cerealeras y de la paciencia del resto de los conductores que utilizan la circunvalación y caminos conexos en el norte de Rosario.
Fuente: Diario La Opinion
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