Varios camioneros se quejaron en las estaciones de servicio de algo que la mayoría de las petroleras y el Gobierno niegan: la falta de gasoil. Por ejemplo, Rolando Pérez, de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Cargas de Córdoba, llamó a Raúl Castellano, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines, para transmitirle que en la ruta 9 seguía la escasez.
La reciente cosecha gruesa de soja, que acaba de terminar, y la inminente siembra de trigo tienen algo que ver con el problema. Un paro de obreros marítimos, también. Según las petroleras, no hay por qué alarmarse: todas afirman estar entregando más combustible que el año pasado durante esta misma época.
Los dueños de las estaciones responden que no es así, que quizá los números pueden cerrar durante un mes, en el promedio de suministro, pero que ellos tienen que vender todos los días y que hay muchos, cada vez más, en que no tienen suficiente. Una demora, un paro, cualquier percance dificulta la distribución cuando el abastecimiento está al límite. En la Secretaría de Energía fueron terminantes: "No falta gasoil. No hay una sola denuncia de faltante hecha en la Secretaría". Mientras tanto, la demanda crece: se consume hoy un 4,5% más que hace 12 meses.
"El problema es grave", dijo Castellano, que representa a 4700 estaciones en el país. Se le objetó que las petroleras reconocían sólo problemas específicos en estaciones independientes, comúnmente llamadas blancas, pero que no tenían reclamos del resto. "No es cierto -insistió-. Ni ellos mismos se lo creen. Todos entregan menos. No existe una sola estación del país que no tenga cupos."
Las petroleras tuvieron que darle explicaciones ayer a Vicente Serra, director Nacional de Refinación y Comercialización del Ministerio de Planificación, que les pidió que subieran los volúmenes. Y tendrán que vérselas hoy con uno de los funcionarios más temidos por el empresariado: Guillermo Moreno, secretario de Coordinación Técnica del Ministerio de Economía. Moreno les había anticipado, la semana pasada, que les exigiría que terminara la escasez.
Las respuestas ya se preparaban anoche. En Repsol YPF, la líder del mercado, contestarán que han vendido, entre enero y abril, un 9% más que durante el mismo lapso de 2005. Y que su participación en el mercado subió de un 45 a un 56% en ese lapso. "Eso quiere decir que el problema no lo tenemos nosotros", dijeron.
Petrobras insistió: "El abastecimiento es normal". En Esso dijeron que el paro de empleados del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, que ya lleva más de una semana, dificultaba más las cosas, porque no se podía trasladar combustible por barcazas. "La logística está prácticamente paralizada", se lamentaron. "Nosotros no tenemos reclamos -concluyeron en Shell-. Si hubiera grandes faltantes, se estaría hablando de importar, como el año pasado, y nadie está planteando eso." El problema es que cuando hablan de importar, las petroleras saben que lo deben hacer con rebajas impositivas, pero a pérdida, porque los combustibles cuestan menos aquí que en los países limítrofes. Y a ninguna firma privada le gusta, por más que lo pida el Gobierno, perder dinero.
¿Dónde falta combustible? Algunas provincias afectadas son Santa Fe, La Pampa, el Chaco, Córdoba, Salta, Formosa y Santiago del Estero. En el centro y el norte de Santa Fe volvieron ayer a oírse reclamos. Comenzó a paralizarse el transporte de cargas desde esa región y provincias vecinas hacia los puertos del Gran Rosario y el norte bonaerense, donde funciona el complejo oleaginoso más importante del país. En más de 20 estaciones -la mitad de las que funcionan habitualmente-, en ciudades sobre la ruta 11, que une Santa Fe con Resistencia, Chaco, no había gasoil. "Y no lo habrá hasta el próximo mes -dijo Alberto Boz, de la Cámara de Expendedores de Combustible de Santa Fe.
Fuente: La Nación