Mientras continúa la cosecha de trigo, las condiciones climáticas imperantes por estos días permiten también el avance de la siembra. En girasol, el progreso de la superficie implantada alcanza al 44 % de lo estimado; el maíz, algo más de la mitad de la superficie pronosticada; en tanto que la siembra de soja cubrió un 2,5 % del área total.
El Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires al 27 de octubre indicó que las condiciones climáticas imperantes permiten el avance de la cosecha de trigo y la siembra de girasol, maíz y soja.
Hasta mediados de semana, la elevada demanda atmosférica causaba alta exigencia a los plantíos trigueros. El ingreso del frente frío del miércoles 25 deprimió favorablemente las marcas térmicas, causando nuevas precipitaciones en Buenos Aires y también en algunos sectores del sudeste de Córdoba, noreste de La Pampa y extremo sur de Santa Fe.
El balance de este escenario climático continuó zanjando las diferencias que ya existían entre la condición de los afectados cultivos centro-norteños y los mas prósperos concentrados en Buenos Aires.
La cosecha
Al 27 de octubre la recolección de trigo alcanzó al 6,6 % del área cosechable, liderada por el Noroeste Argentino y adelantada 3,3 % respecto al año pasado.
La cosecha en Tucumán acusaba rindes inferiores a la anterior campaña. Las temperaturas invernales cálidas y la mayor demanda atmosférica agotaron adelantadamente las reservas de humedad.
Sin embargo, más que el estrés hídrico, habrían sido las heladas las causantes de la mayor merma en productividad, fundamentalmente en las áreas agrícolas del sur tucumano que agrupan los suelos de mayor aptitud.
En girasol el progreso de la siembra alcanza al 44 % de la superficie estimada en 2.385.000 hectáreas, adelantándose en catorce puntos porcentuales con relación a la semana precedente, aunque sigue demorada en 6,1 puntos respecto a igual fecha del año anterior.
La agilización de las coberturas en el oeste-sudoeste y sudeste de Buenos Aires, La Pampa y el sur de Córdoba impulsó la implantación en el ámbito nacional.
Si bien las lluvias de esta semana incluidas las del viernes 27 demorarán parcialmente la continuidad de las coberturas, aumentan las reservas del perfil de los suelos asegurando emergencias y fases vegetativas iniciales.
También se incrementaron o al menos se sostienen las moderadas condiciones de humedad edáfica en el Chaco y en el noroeste de Santiago del Estero, favoreciendo el desarrollo de los plantíos, mayoritariamente en etapas reproductivas (55 % en floración).
Supeficie implantada
En lo que hace a maíz, algo más de la mitad de la superficie pronosticada con destino a la producción de grano comercial se implantó al 27 de octubre.
Se estima que en los últimos siete días se cubrió el 51,9 % del área intencionada, mostrando un adelanto de 9,8 puntos porcentuales con relación a la semana pasada. Se estima ya sembradas 1.334.000 hectáreas de las cuales el 41,2 % se localizan en la zona núcleo.
Respecto a igual fecha del año anterior sigue atrasada en 7,4 puntos debido al clima seco que impone restricciones para las implantaciones en las regiones centrales y norteñas de las provincias Córdoba y Santa Fe principalmente.
En cambio las lluvias acumularon buena humedad en el perfil de los suelos de la zona líder del este de Córdoba, sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires consolidándose casi la finalización de las coberturas previstas en los últimos días.
La soja
Al viernes pasado la siembra de soja cubrió un 2,5 % del área total, pronosticada en 16.100.000 hectáreas, mostrando similar avance respecto a igual fecha del año anterior, adelantándose en 1,1 puntos respecto de la semana precedente.
La escasa humedad disponible en gran parte de Córdoba y en las regiones centrales de Santa Fe por un lado y las lluvias acumuladas en gran parte de Buenos Aires por el otro ralentizaron las coberturas.
En números absolutos se estima ya implantadas en todo el país 410.000 hectáreas, localizadas en un 43,2 % en la zona líder del este de Córdoba, sudoeste de Entre Ríos, sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Estas dos últimas presentaron mayor actividad que las primeras debido a mejores condiciones hídricas para la siembra.