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Informe del Proyecto Siber Actualidad

Bajos rindes del maíz de primera en Entre Ríos

El promedio provincial se ubica apenas en 4.700 kg/ha, muy por debajo de los 6.000 kg/ha de la media histórica. De mantenerse el actual valor de rendimiento promedio provincial, la producción entrerriana de maíz de primera alcanzaría 815.000 tonelada
27/03/2014 10:04 hs

El promedio provincial se ubica apenas en 4.700 kg/ha, muy por debajo de los 6.000 kg/ha de la media histórica. De mantenerse el actual valor de rendimiento promedio provincial, la producción entrerriana de maíz de primera alcanzaría 815.000 toneladas aproximadamente. Comenzó la trilla de la soja y avanza la del arroz. La producción de girasol es paupérrima.

Con la mejora del clima de los últimos días, los productores entrerrianos aprovechan para intensificar las labores de cosecha de los granos gruesos.

En el caso del maíz de primera, según reportó el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), en el ámbito provincial se han trillado alrededor de 152.000 hectáreas, cifra que representa aproximadamente el 78% de las 193.600 hectáreas implantadas en la campaña 2013/14.

El rendimiento promedio provincial, subraya el informe, “no ha experimentado variaciones significativas”, manteniéndose en valores próximos a los 4.700 kg/ha, cifra se posiciona muy por debajo de la media histórica provincial la cual se sitúa alrededor de 6.000 kg/ha.

Por otra parte, considerando que aproximadamente 20.000 hectáreas son destinadas a consumo directo (silo grano húmedo y silo panta entera), de mantenerse el actual valor de rendimiento promedio provincial, la producción entrerriana de maíz de primera alcanzaría 815.000 toneladas aproximadamente.

Se estima, además, que si continúan las buenas condiciones climáticas en los próximos días se finalizará con la cosecha de la totalidad de los lotes.

Soja. El Siber, por otra parte, informó que aún son escasos los lotes cosechados de soja de primera en Entre Ríos, pertenecientes a las chacras implantadas con cultivares de grupos cortos (IV). Los rindes promedios se posicionan en un rango que abarca entre 1.500 y 1.700 kg/ha. “Es importante destacar que la cantidad de hectáreas que se sembraron con estos grupos es escasa y fueron las más afectadas por la falta de agua en el período crítico y las altas temperaturas”, aclara el reporte.

El grueso de la superficie de soja de primera iniciaría su cosecha en los próximos, con perspectivas de rindes que se ubicaría desde los 1.900 a los 2.500 kg/ha.

El 85% del área implantada con soja de segunda, en tanto, cuenta con una condición evaluada por los colaboradores del Siber como “buena a muy buena”, mientras que el resto del área cuenta con una situación entre regular y mala.

Dentro de la condición de regular a mala se encuentran los lotes que quedaron con bajo stand de plantas, provocados por problemas en el nacimiento aunado a la falta de eficiencia en los controles de malezas, la alta presión de orugas y la falta de piso para realizar los tratamientos en tiempo y forma.

Arroz y girasol. Durante los últimos días se produjo un avance de 25 puntos porcentuales en la cosecha del arroz en Entre Ríos, habiéndose trillado el 40% del área implantada.

El Siber informó que el rendimiento promedio se ubica en 7.800 kg/ha, detectándose una reducción de 200 kg/ha con relación a su reporte anterior. Esta merma se debe a que comenzó la trilla de lotes que presentan vaneo en los granos como consecuencia de la falta de radiación solar en el período de floración.

Los técnicos de la Bolsa enterriana, por último, informaron que finalizó la cosecha de girasol en la provincia, posicionándose el rinde promedio entre 1.100 y 1.200 kg/ha, por lo que la producción de la campaña 2013/14 alcanzaría apenas a las 3.100 toneladas.

Roles invertidos. La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), por su lado, señala dos características de esta peculiar campaña de granos gruesos en la zona agrícola núcleo: maíces sembrados en diciembre que prometen rindes por encima de los de primera y sojas de segunda que equipararían en rindes a las de primera.

La GEA, además, precisó en su último informe que se lentifica la cosecha de maíz por las lluvias y tormentas, y el cabezal sojero espera hasta fin de mes para activarse. Los primeros rindes de las sojas que más sufrieron, promedian los 35 qq/ha y se destaca el maíz de primera en el sur de Santa Fe que obtiene 80 qq/ha.

El informe de la GEA sostiene que empezó tímidamente la cosecha de los grupos cortos de la soja de primera sembrados en octubre. Los rindes rondan los 35 qq/ha, con máximos de 40 a 45 qq/ha y mínimos en 30 qq/ha. El elevado promedio se construye por pisos de rindes que son superiores a campañas pasadas pero los máximos no son excepcionales. El grueso de la cosecha sojera comenzará para fin de mes, si el clima lo permite.

La soja de segunda transita el período de máximo tamaño de semilla. La condición excelente de la oleaginosa no tiene precedentes. Podrían concretarse rindes muy cercanos a los de soja de primera siembra. En cuanto a plagas y enfermedades, los controles ya realizados y las bajas temperaturas normalizaron la situación según señala el informe.

Por último, desde la GEA destacaron que los maíces sembrados en diciembre siguen exhibiendo inmejorables condiciones aunque señalan que la isoca de la espiga (Heliothis zea) es la plaga más vista en los monitoreos de la zona núcleo. El cultivo está en grano lechoso y pastoso. Podría haber una merma en el peso de grano por los escasos días diáfanos, pero la expectativas continúan muy altas y se posicionan entre 80 y 110 qq/ha.

El ambiente otoñal y la mayor insolación favorecen la cosecha

Durante las dos últimas semanas se han alternado jornadas de buen tiempo con otras de lluvias abundantes. El principal evento se concretó durante el viernes 14, donde los promedios areales en el territorio provincial predominaron por encima de los 30 milímetros, bastante mayores del centro para el sur. Entre episodios pluviales hubo mejoras temporarias en las que la insolación ganó algo de protagonismo, pero sólo desde medianos de la semana pasada se afianzó una situación en la que la estabilidad pudo establecerse por un período prolongado, señala el último reporte sobre el clima dado a conocer por el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber).

En los departamentos del sur, en general, se han acumulado lluvias superiores a los 50 milímetros, con máximos en áreas reducidas en la zona de influencia de Rosario del Tala o en Paraná. Las precipitaciones fueron menos generosas hacia el centro norte y noreste de la provincia, recuperándose en zonas del norte, donde en general nuevamente se superaron los 40 milímetros.

Teniendo en cuenta que es muy probable que se defina un período libre de precipitaciones de al menos una semana, ya se va perfilando el cierre de marzo. “Gran parte del sudoeste del departamento Paraná, Diamante, Victoria, sur de Gualeguay, este de Tala, sudoeste de Villaguay, oeste de Uruguay y norte de Gualeguaychú quedan bien encaminados, para lograr las lluvias normales de marzo. El resto de la provincia parece más propenso a quedar con acumulados deficitarios. Debería concretarse un evento muy destacado en las últimas jornadas del mes para revertir esta tendencia. Por lo pronto, el anticipo del ambiente otoñal y la mayor insolación, favorecerán las tareas de cosecha”, agrega el Siber.

Reservas. Las zonas con reservas más ajustadas necesitaban un piso de 40 milímetros de lluvia para alcanzar valores adecuados de humedad (considerando el consumo de una pastura permanente). “El comportamiento pluvial se ajustó de manera muy favorable a esta demanda y más allá de las complicaciones temporarias que el mal tiempo impuso sobre las labores de cosecha, hoy la mayor parte del territorio provincial cuenta con reservas mínimamente adecuadas para una pradera, sobradas para los cultivos de verano que ya tienen consumos hídricos en franco retroceso”, agrega el reporte bursátil.

La ventana de buen tiempo que comienza a imponerse puede dar un impulso destacado a las labores de recolección. Si bien la madurez de los cultivares puede estar caracterizada por una importante dispersión, estos períodos de estabilidad meteorológica son muy esperados para optimizar la cosecha. Convergen elementos como el aumento de la tasa de radiación, la disminución de la humedad y el oreado de los suelos, para impulsar un marcado aumento en la actividad de final de campaña.

Si bien febrero fue demasiado húmedo, algo que ya se observara en el sudeste de la provincia en la última parte de enero, la performance de la campaña seguramente sería muy distinta sin el vuelco abrupto que mostró el comportamiento pluvial. “La campaña gruesa ha encadenado conductas extremas tanto en la oferta de agua como en el comportamiento térmico. Una vez finalizada la cosecha, sería deseable que se imponga un régimen de lluvias más generoso para acumular reservas para la fina”, concluye el informe del Siber.

El Diario (Entre Ríos)

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