Estas en: Edición Impresa Rural Ganadería. Jornada del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva)
Arturo Llavallol. Cada vez más el bienestar animal “forma parte de lo que toda la cadena debe tener en cuenta para mejorar la calidad de su producto,” advirtió Arturo Llavallol, miembro del Consejo de Representantes del Ipcva.
Fue durante la jornada sobre “Bienestar animal y su relación con parámetros de producción y calidad de la carne vacuna”, realizada el último miércoles por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
En los países desarrollados es donde el tema del bienestar animal ha adquirido gran importancia como pilar del proceso productivo y del logro de una buena calidad del producto consumido.
Dominar por miedo. La ingeniera agrónoma June Allison Thomas, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral, autora del estudio sobre “Evaluación del trato a los animales en instalaciones de remates ferias” fue categórica: “Hay una cultura de dominar al animal por el miedo”.
En su disertación enfocó el maltrato al animal en los remates feria donde el personal es contratado como una dupla jinete-caballo y su única exigencia o condición es su destreza para arrear o apartar la hacienda.
Thomas apreció que es difícil que cambien el “látigo” por una “bandera” para arriar, cuando este último sistema es totalmente efectivo.
Explicó que “la preocupación de los consumidores a nivel mundial, en relación a la calidad de la carne, ha evolucionado diferencialmente desde los años 60 hasta nuestros días”. “El rol de los remates ferias en la cadena de la carne es de fundamental importancia”, agregó.
También detalló que las 24 horas previas a la faena son determinantes de calidad de carne y dependerá del buen trato que se brinde.
Las lesiones provocan, en general, deterioro en los mejores cortes o en los más caros.
El uso de la picana por los transportistas en la descarga no puede ser controlada por los operarios si bien en los establecimientos “con aseguramiento de la calidad” se advierte al “transportista” sobre su “prohibición”, indicó Thomas. Mientras que en las descargas de hacienda, las lesiones pueden ser debidas a resbalones, caídas o golpes.
Por su parte, Llavallol manifestó que “cada vez más el bienestar animal forma parte de lo que toda la cadena debe tener en cuenta para mejorar la calidad de su producto”.
El descuido del bienestar animal produce pérdidas en la ganadería que oscilan entre el cuatro y seis por ciento del valor en pie de un vacuno por lo tanto esta temática debería ser objeto de atención más profunda en la actividad.
Pérdidas. El especialista y asesor privado Marcos Giménez Zapiola manifestó que “si respetamos la naturaleza del vacuno tendremos bienestar animal y haremos mejor negocio”. Alertó que las pérdidas por fallas en el manejo oscilan entre el cuatro y seis por ciento del valor en pie del animal.
En Uruguay por ejemplo, puso por caso, en dos auditorías de 2002-2003 las pérdidas eran de 45 dólares por cabeza lo que representa 5% del peso vivo del animal y con buenas prácticas, en 2007-2008 bajó a 30 dólares por cabeza, un 3,5 %. Por lo tanto, recomendó “reducir o eliminar el sufrimiento”.
Fuente: El Diario
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