Junto a la Argentina, Uruguay y Paraguay, Brasil integra el bloque comercial Mercosur, que permite el intercambio de granos libre de aranceles. Cuando Brasil importa trigo de países fuera del Mercosur, se debe pagar una tarifa del 10% en la mayoría de los casos.
Brasil, el mayor importador mundial de trigo, compra casi la mitad de sus necesidades de trigo, 10 millones de toneladas, a la Argentina. Sin embargo, este año la superficie sembrada con trigo y reservas del cereal cayeron en el territorio nacional y los precios comenzaron a subir. A eso se sumó que los exportadores argentinos autorregularán sus ventas para no ser víctimas de represalias por parte de la administración Kirchner.
Ante ese escenario, los molinos brasileños instaron al gobierno a reducir la tarifa extra zona y están buscando trigo de Estados Unidos, Canadá, Ucrania, Rusia y Polonia.
La agencia agrícola de Brasil (Conab) ha estado subastando reservas públicas de trigo que deberían alcanzar a los molinos.
Fuente: El Cronista Comercial