El ingeniero forestal y economista, Evaristo Lopes, gerente de Incentivos Forestales de la empresa Klabin de Brasil, y coordinador forestal de la Asociación Brasilera de Celulosa y Papel (Bracelpa), fue invitado por la Asociación Forestal Argentina a participar del Congreso Forestal Argentino y Latinoamericano que se realizó en Corrientes.
En la oportunidad, ofreció una conferencia sobre el "Desarrollo y tendencias de expansión de las plantaciones forestales en Brasil", dio un panorama de cómo Brasil tomó en los años 70 la decisión de desarrollar el recurso forestal a través de especies implantadas, y adelantó cuáles son las proyecciones de crecimiento forestal para el año 2015 en su país.
Es interesante observar primeramente, cómo Brasil definió claramente al sector forestal como "uno de cinco de los sectores estratégicos" para apostar a su desarrollo, dando claras señales de "tener vocación para crecer en ese campo". Luego, como el Estado cumplió el papel inicial de aportar recursos como instrumento para impulsar la actividad, posteriormente el sector privado -al tener un ambiente propicio al desarrollo- apostó firmemente al sector con fuertes inversiones en plantaciones y radicación de industrias. También resulta útil comparando con Argentina- el relato de problemas similares a los que tuvimos en el pasado con respecto a controles ineficientes, que se tradujeron en pérdidas de superficie forestada, pero que de ninguna manera fueron motivo para poner en tela de juicio el sistema sino para acumular experiencia para mejorarlo.
Al finalizar su ponencia, Lopes concluye que "nunca es tarde para plantar ni para crecer", lo que suena de gran vigencia para el sector argentino, y de aliento para continuar construyendo.
Visión forestal
Tanto Brasil, Argentina, Uruguay y otros países situados en la región subtropical, gozan de los privilegios de obtener altos rendimientos de algunos tipos de especies forestales implantadas de rápido crecimiento, sean pinos, eucaliptos, álamos, acacias y salicáceas. "Se puede concluir entonces, que si estos países todavía no han colocado en sus planes de desarrollo económico y social grandes proyectos de desarrollo forestal, están perdiendo el tiempo y desperdiciando un gran potencial".
¿Cuál fue la visión estratégica del gobierno brasileño para instrumentar el gran plan de reforestación del país? ¿Por qué Brasil posee la mayor área plantada de América Latina? ¿Fue una iniciativa de empresarios con una visión restringida de crear plantaciones forestales para atender sus necesidades? "Se puede decir que sí, pero no fue solamente eso. Desde hacía mucho tiempo atrás, experimentos pioneros con las especies de pinos y eucaliptos mostraban la facilidad y el éxito en la introducción de esas especies".
En los años 70 y 80 se estableció para el sector un régimen de Incentivos Fiscales a la Reforestación, y entonces ayudadas por un razonable conocimiento técnico en términos silviculturales, sumado a las propiedades de su aplicación industrial, las especies de pinos y eucaliptos se transformaron en una gran expectativa económica y social para el país.
Al comienzo de la década del 70 las autoridades brasileñas pusieron en marcha cinco grandes planes nacionales de desarrollo económico y social, procurando desenvolver sectores en los que el país poseía gran potencialidad. Dentro de ellos estaba el sector de especies forestales implantadas.
El gobierno invirtió a través de un sólido sistema de incentivos en las cinco áreas, y por más de 20 años concedió desgravaciones impositivas sobre el impuesto a la renta que llegaron a 20 por ciento al año sobre el impuesto a pagar por parte de las empresas, para proyectos en las áreas del Nordeste y del Amazonas. En tanto, para las demás áreas el beneficio fue de 17,5 por ciento.
Este plan fue decisivo para el desarrollo futuro de las plantaciones en el Brasil, y gran parte del éxito de las industrias de papel y celulosa, siderurgia, tableros y otras. Como ejemplo exitoso de la estrategia, se observa en el gráfico 1 el crecimiento de la producción de celulosa en el país durante los últimos 20 años.
Fuente: Argentina Forestal