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Brasil superará a EE.UU. en venta de plaguicidas

Los ingresos de la industria con la venta de pesticidas pueden crecer hasta 10% y alcanzar u$s 8.000 millones en 2011. A inicios de este año, el Sindicato Nacional de la Industria de Productos para Defensa Agrícola (Sindag) proyectaba una expansión d
25/07/2011 09:24 hs

Los ingresos de la industria con la venta de pesticidas pueden crecer hasta 10% y alcanzar u$s 8.000 millones en 2011. A inicios de este año, el Sindicato Nacional de la Industria de Productos para Defensa Agrícola (Sindag) proyectaba una expansión de 4,5%, ritmo compatible con el crecimiento esperado entonces para la economía brasileña.

Pero el fuerte desempeño de las ventas en los primeros cinco meses del año -aumento de 7%, a u$s 2.700 millones-, el alza en los precios de las commodities y la mejora en los términos de intercambio llevaron a sector a rehacer sus cálculos.

Si la previsión se confirma, Brasil superará finalmente a Estados Unidos en la venta de pesticidas. Si no sucede, Brasil será el mayor mercado de agroquímicos del mundo hasta el final de 2011, señala Eduardo Daher, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Defensa Animal (Andef), entidad que congrega apenas a los grandes players globales, como Monsanto, Bayer, Basf, Du Pont y Syngenta.

Se estima que el mercado estadounidense haya movido u$s 7.800 millones en 2010, pero datos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) muestran que ese número cayó 4,8% entre 1998, cuando batió un record, y 2007, último año de la medición.

En 2010, las ventas en Brasil alcanzaron u$s 7.300 millones, pero con un ritmo de crecimiento de 9%. Un detalle: Estados Unidos cultiva un área 50% mayor y ostenta una producción de granos que supera tres veces el promedio brasileño. Daher rechaza la comparación y el título de campeón mundial en el uso de pesticidas, asociado al uso indiscriminado de esos productos.

En base a un estudio publicado recientemente por la consultora Kleffmann, afirma que las ventas crecieron apenas 1,5% entre 2004 y 2009, si se analizan los ingresos por tonelada de alimento producido.

Bajo esa óptica, el consumo en Brasil habría crecido menos que en países como China (36,6%), Francia (28,6%), y Japón (19,34%) en el uso de defensivos. Los estadounidenses, en compensación, redujeron 6% el uso de pesticidas en este período, según el criterio adoptado por Kleffmann.

Daher señala que los americanos están bastante adelante en el uso de semillas transgénicas que, en algunos casos, dispensan el uso de pesticidas. Y observa que Brasil, por sus características climáticas, tiene una mayor disposición al uso de pesticidas, término preferido por la industria.

Lo bueno de ser un país tropical, es que usted planta dos o tres cosechas por año. Lo malo es que se tiene una mayor incidencia de plagas. Sólo las ventas de fungicida para combatir la ferrugem asiática (Phakopsora pachyrhizi, una dolencia que ataca a la soja), problema que no existe en los campos de cultivo de Estados Unidos, mueve u$s 1.000 millones en Brasil, estimó José Roberto Da Ros, presidente de Sindag.

La participación de fungicidas en ese mercado más que duplicó desde 2004, cuando la esa enfermedad de la soja se tornó un problema serio en Brasil. No por casualidad, en 2010, más de 44% de las ventas se destinaron a tratar la soja.

El algodón, cuya área plantada creció más de 60% en la última cosecha, es el segundo cultivo más importante, con 11% de participación en el ingreso de esa industria. Según Daher, la expansión del algodón explica el crecimiento de más de 30% en las ventas de insecticidas este año.

Otro factor relevante es el aumento del poder de compra de los productores, reflejo de la suba de commodities y de la reducción en el precio de algunos defensivos. En 2009, por ejemplo, un productor de soja pagaba el equivalente a 2,5 bolsas de grano por cada cinco litros de herbicida glifosato, según datos del Instituto de Economía Agrícola de San Pablo (IEA). En enero de 2011, gastaba apenas una.

Fuente: El Cronista - Gerson Freitas

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