Si bien la plaza local pareció haberse distanciado del CBOT, a la larga no es así. La tendencia histórica es tarde o temprano de la suba en ese recinto estadounidense, también se contagiarán Rosario, Bahía Blanca, Buenos Aires.
El año que se fue cerró con la soja argentina a 800 pesos la tonelada y en Chicago a futuros lejanos tocó los 360 dólares, un precio que no lograba desde antes de empezar la crisis financiera internacional.
Todavía quedan en las arcas nacionales (declaradas o sin oficializar) menos de 9 millones de toneladas de soja. A este volumen se le sumará, a partir de abril, la soja por crecer sin agua o con poca lluvia a lo largo de unas 15,5 millones de hectáreas.
La nueva "camada" de soja, sobreviviente de esta sedienta campaña 2008-2009, podrá ser guardada o bien destinada, en parte, a pagar deudas y servicios de productores, aumentar las arcas fiscales y hasta respaldar candidaturas legislativas del campo.
Si las retenciones no bajan, el Estado percibirá 35 por ciento de impuestos por cada gramo de soja comercializado.
Fuente: El Tribuno
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