La Federación Agraria Argentina (FAA) siguió este ayer defendiendo el acuerdo entre la Federación Argentina de la Industria Molinera (Faim) y Agricultores Federados Argentina (AFA) para la compra de 500.000 toneladas de trigo por parte de los molinos.
La entidad que conduce Eduardo Buzzi, enojada con Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Sociedad Rural Argentina (SRA), siguió criticando a sus dos colegas por su omisión de denunciar la concentración del mercado triguero en un puñado de molinos y exportadoras líderes.
Buzzi dijo este jueves que "los presidentes de SRA, Hugo Biolcati, y de CRA, Mario Llambías debilitan la Mesa de Enlace".
Este miércoles, Biolcati y Llambías salieron a criticar la medida del Gobierno nacional gestionó la venta 500.000 t de trigo a la cooperativa asociada a la FAA.
La FAA, continuó el líder federado, "no hace seguidismo idiota ni oposición cerrada. Que se le dé más comercialización al movimiento cooperativo es una buena noticia".
"¿Qué tanto problema es que se corrigen los errores, por qué se hacen problemas mis colegas cuando durante años no dijeron nada de los beneficios de Cargill, Bunge...?", interrogó Buzzi.
Más tarde, a través de un comunicado de prensa, la FAA consideró que “hace cinco campañas que los cupos para la venta de trigo se otorgan discrecionalmente por parte del Gobierno nacional a grandes molinos y a un puñado de empresas multinacionales que concentran el grueso de la exportación”.
“Este miércoles, hubo una tibia corrección a este esquema con la decisión tomada por el Ministerio de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, que realizó gestiones para que la molinería compre cereal” a AFA, indicó la entidad.
Para la FAA, “no alcanza con un gesto puntual para instalar una nueva política de comercialización de granos en la Argentina”, por lo que se seguirá luchando para que las cientos de cooperativas que no estuvieron contempladas en esta decisión oficial, tengan las condiciones para pagar el FAS teórico a los miles de pequeños y medianos productores que están asociados a ellas”.
El subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, en tanto, insistió este jueves en que el ministerio “es un facilitador para acercar las distintas áreas de competencia y defender al productor, y en el caso de la comercialización del trigo, trata de "dar mayor ayuda al pequeño productor".
"Cada solicitud que llega la acercamos a los agentes de la cadena de comercialización que son los que compran y, en el caso del trigo, son la exportación y la molinería", precisó.
Lo que ha hecho el Gobierno, puntualizó Solís, "es legal porque lo que hacemos, únicamente, es trasladar una solicitud. Nosotros no imponemos porque ni siquiera tenemos la competencia para hacerlo".
La SRA añadió una nueva crítica a la política oficial en el mercado triguero.
Salió, en este sentido, a expresar su preocupación ante la nueva categoría del precio FAS teórico del trigo, trigo pan baja proteína, creada creada a través de la Circular 65/2011, del 26 de enero, por la Dirección de Mercados Agrícolas del Ministerio de Agricultura.
Según la citada circular, consignó la SRA, “la nueva categoría tiene un precio FAS teórico de 48 dólares menos que el de la categoría “trigo pan”, o sea un 20,5% menor, cuando dichas calidades de trigo en las condiciones actuales de comercialización sufrían un descuento de hasta un 10%”.
Para la entidad presidida por Biolcati, esta medida “se trata, de una formalización, por parte de la cartera agrícola, del descuento efectivamente aplicado por los compradores a los productores de trigo como resultado de la intervención del comercio de granos y del cierre de las exportaciones”.
Fuente: El Enfiteuta
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