Las entidades afilan los últimos números para dar forma a una iniciativa legislativa que goce de consenso. El proyecto establecería un mínimo no imponible de 1.000 toneladas para la soja, es decir que no serían gravadas con retenciones a las exportaciones. Luego de las mil toneladas, habría segmentaciones progresivas hasta alcanzar un tope que sería del 25 %.
Los ruralistas de la Mesa de Enlace nacional mantienen su encuentro pautado para el lunes con legisladores, donde esperan analizar el proyecto de retenciones que se buscaría discutir el jueves en una sesión especial de la Cámara de Diputados.
Igual, la ebullición política provocada por el proyecto de adelantar las legislativas de octubre, abre un interrogante sobre este intento del agro por poner en la agenda del Congreso su reclamo sobre retenciones.
El martes, además, se debería realizar la cuarta reunión con los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de la Producción, Débora Giorgi, con la dirigencia agropecuaria.
Para los ruralistas quedan muchos temas en agenda, pero para el Gobierno sólo restaría discutir sobre una baja de las retenciones a productos exportables de economías regionales.
“La agenda no se mueve, el debate sobre las retenciones y el contenido del proyecto continúa en las prioridades”, dijo a Noticias Argentinas el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y de la Pampa, Pedro Apaolaza.
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Los especialistas en granos de las entidades afilan los últimos números para dar forma a una iniciativa legislativa que goce de consenso.
De acuerdo con trascendidos, el proyecto de retenciones de la oposición establecerá un mínimo no imponible de 1.000 toneladas para la soja, es decir que no serían gravadas con retenciones a las exportaciones.
Luego de las mil toneladas, habría segmentaciones progresivas hasta alcanzar un tope que sería del 25 por ciento.
Para el maíz, se pretende que no se descuenten derechos de exportación por las primeras 2.400 toneladas.
La idea de fijar un volumen de granos exento de retenciones regiría para los cuatro cultivos: el trigo tendría una base no imponible de 1.500 toneladas y en el caso del girasol serían 900 toneladas.
El proyecto que surgió entre los representantes de la UCR, algunos partidos provinciales, Coalición Cívica, el PRO y el justicialismo disidente, deberá ser analizado por la Mesa de Enlace y después lograr quórum para ser tratada en el recinto legislativo.
Los legisladores pretenden que en el mismo proyecto se deroguen los artículos 749 y 775 del Código Aduanero que facultan al Poder Ejecutivo a fijar derechos de importación y exportación.
También buscan la creación de una comisión bicameral para evaluar y establecer los ajustes necesarios para el año próximo.
En la víspera, los integrantes de la Mesa de Enlace propusieron a los partidos políticos lineamientos de una nueva política agropecuaria que permita “establecer una misma política cambiaria para todas las actividades”.
“Es imprescindible para esto eliminar los derechos de exportación, y mientras esto se logre, segmentarlas”, advirtieron en el documento “El aporte del campo a la política”.
En el mismo escrito advierten necesario “jerarquizar el Impuesto a las Ganancias, generalizándolo a todas las actividades lucrativas, como eje de la recaudación fiscal coparticipable”.
Otro de los reclamos del campo y que pasa por el tratamiento del Congreso es “contar con una nueva ley de Emergencia Agropecuaria, dotada de un fondo propio”.
Los cultivos de maíz y de soja se encuentran en cosecha, los rendimientos hasta el momento son muy bajos, casi el 50 por ciento de los rendimientos por hectárea respecto del año pasado.
El Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que se han recolectado hasta el momento 1.370.000 toneladas, de maíz de los más de 13 millones de toneladas proyectadas.
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