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Consumo interno

Carnicerías: ¿Quién gana la pelea en la góndola?

24/09/2026 08:27 hs

En septiembre de 2026 se consolidó una tendencia de consumo que favorece a la carne porcina en la Argentina. Le sacó nuevos “mordiscos” a las compras en el mercado interno.

¿La razón fundamental?. El precio. De acuerdo con el relevamiento mensual realizado por la Federación Porcina Argentina (FPA), los cortes vacunos cuestan en promedio un 128% más en carnicerías y un 95% más en hipermercados que sus equivalentes porcinos.

Radiografía en carnicerías

Conforme al informe que ha difundido esa entidad en cortes de consumo masivo como el asado y el pechito, la relación de precios permite comprar casi 2,8 kilos de pechito de cerdo por cada kilo de asado vacuno.

El asado vacuno promedia los $23.000 por kilo, mientras que el pechito de cerdo se ubica en $8.200.

Las relaciones que monitoreó la Federación indican lo siguiente:

Costillitas / carré vs. bife angosto: el bife angosto vacuno alcanza los $18.000 por kilo frente a los $8.200 del carré con hueso porcino. Esto permite llevar 2,2 kg de costillitas de cerdo por el valor de 1 kg de bife vacuno.

Nalga para milanesas: la nalga vacuna promedia los $25.000 por kilo frente a $10.000 de la nalga de cerdo (150% de brecha), rindiendo 2,5 kilos de corte porcino por cada kilo vacuno.

Bola de lomo y cuadrada: la bola de lomo vacuna cotiza a $22.000 contra $10.000 en cerdo, mientras que la cuadrada vacuna ronda los $21.000 y la porcina $10.000. En ambos casos, el consumidor compra más de 2 kilos de cerdo por el precio de uno de vaca.

Cortes premium (solomillo vs. lomo): el lomo vacuno trepa a los $35.000 por kilo, mientras que el solomillo porcino se mantiene en $12.000, marcando la mayor brecha del mercado con un 192% de diferencia.

Acompañando estas diferencias, los carniceros destacan una fuerte transformación en la oferta: hoy ya no hay carnicería que no ofrezca milanesas de cerdo, al tiempo que se consolida el posicionamiento de la carne picada y las hamburguesas de cerdo como claves para la integración total del producto, asegura la entidad.

Otros segmentos de competencia

Asimismo, las cadenas están apostando a ampliar el surtido con opciones envasadas al vacío de costeletas y carne picada.

A esto se suma el crecimiento en plataformas de e-commerce y quick-commerce: empresas como PedidosYa han ampliado su red de proveedores porcinos para cubrir productos frescos y congelados, alcanzando al 50% del país a través de sus locales de cercanía.

Otros factores

Calidad garantizada, dice la Federación porcina: un atributo diferencial clave de la cadena porcina argentina reside en la estandarización de las condiciones de producción. Da lo mismo si un consumidor compra la nalga en un hipermercado, su “carnicería amiga” u otra vía.

Gracias a los avances en la producción porcina, la carne de cerdo es homogénea y predecible, manteniendo siempre el mismo estándar de sabor y calidad, sin importar el punto de venta donde se adquiera.

Esta previsibilidad le otorga al consumidor una confianza plena al momento de elegir el producto en cualquier comercio o región del país.

Respaldo científico del INTI Carnes

El trabajo también hace hincapié en la calidad nutricional y salud cardiovascular

Para respaldar de manera objetiva las bondades de la proteína porcina, un reciente estudio nutricional elaborado por el INTI Carnes a pedido de la Federación Porcina Argentina analizó la composición y calidad nutricional de cinco cortes frescos porcinos de alto consumo: cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola.

Los resultados publicados por AgroVerdad, confirman de manera contundente la excelencia nutricional y el perfil saludable de la carne de cerdo argentina: cortes marcadamente magros, aporte proteico excepcional y grasas cardiosaludables.

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