En medio de los reclamos de los empleados de las casas consignatarias que aseguran que peligran sus puestos de trabajo si el ritmo continúa como hasta ahora, ayer el Mercado de Liniers trabajó con una oferta reducida a 4.470 animales. Habitualmente los miércoles ingresan 2.000 cabezas más.
La escasa cantidad de vacunos reflejó también el impacto de la medida de fuerza que llevan adelante los transportistas y el escaso movimiento que hay en el mercado desde que el Gobierno impuso controles en el mercado concentrador de hacienda.
De todas maneras, en los tres primeros días de la semana ingresaron a Liniers 13.577 animales, lo que representa un 13,4% más que lo entró al mercado concentrador en el mismo período de la semana anterior.
Sin embargo, los trabajadores del mercado de Liniers y de las casas consignatarias de hacienda que operan en ese mercado están preocupados y aseguran que, de continuar este funcionamiento irregular, peligra su fuente de trabajo. Por eso ayer hicieron una manifestación para pedirle al Gobierno que levante las limitaciones a los precios del mercado de hacienda que fueron impuestas en noviembre de 2006.
"Las medidas tomadas por el gobierno son erróneas, ya que este mercado funcionó durante más de cien años de forma libre y ahora con los precios estimativos no sirve para nada", dijo uno de los delegados gremiales que participó de la protesta que había sido convocada por el Sindicato de Obreros y empleados de Casas Consignatarias y la Asociación Gremial del Personal del Mercado Nacional de Hacienda
Los envíos de ganado comenzaron a recortarse desde diciembre de 2006 y, desde entonces, los empleados de Liniers ven peligrar su fuente de trabajo si la actividad no se regulariza.
Fuente: Clarín