En otro frente, un funcionario del gobierno trasandino aseguró que el próximo paso en la disputa por los lácteos será la solicitud para la conformación de un panel de expertos. Esto, tras una reunión técnica realizada el viernes entre los equipos de ambos países, donde se entregaron los respectivos argumentos, quedando Argentina disconforme.
Apelación por trigo
En el caso de la apelación de Chile por el conflicto del trigo, se canceló la cita del Órgano de Solución de Diferencias de la OMC que respaldaría el dictamen del organismo, que establece que el país estaría vulnerando los mecanismos compatibles con la entidad internacional y que obliga a poner fin al sistema de bandas de precios vigente desde 1986.
Igor Garafulic, director económico multilateral del ministerio de Relaciones Exteriores, dice que dicha resolución tiene errores contundentes y agrega que "uno de nuestros principales requerimientos es que se estudie con mayor acuciosidad la modificación que se hizo al sistema original".
Además, dijo Garafulic, "pedimos que se analicen las implicancias prácticas en el funcionamiento comercial, ya que "hace muchos años que el trigo no paga arancel". Esto, debido a que el alto precio del cereal evita que la banda de precio opere, por lo que, en la práctica, las naciones no poseen trabas arancelarias.
La ministra (s) de Agricultura, Cecilia Leiva, se mostró confiada en que la OMC "encontrará razón a los argumentos de Chile" y reiteró el compromiso de apoyar al sector triguero para aumentar su competitividad. En Argentina, esto se leyó como que Chile quiere mantener las trabas comerciales a dicha nación.
Disputa de larga data
El sistema de bandas de precios, que funciona con un techo y un piso, fue cuestionado por Argentina a comienzos de esta década ante la OMC, obligando a Chile a realizar cambios con el fin de lograr una mayor transparencia y predictibilidad, mientras que el conflicto por los lácteos surgió cuando Chile resolvió aplicar una salvaguardia de 23% a la internación de productos trasandinos, tras un reclamo del sector lechero nacional.
Fuente: El Mercurio de Chile