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Soja Actualidad

China tiene poco margen para reemplazar compras a la Argentina

La principal razón es que agregará una presión sobre el mercado que elevará los precios, algo que no le conviente. De todos modos, aconsejan negociar con cautela.
29/08/2007 00:00 hs

Ante las posibles represalias que el gobierno chino podría tomar frente a las exportaciones de soja argentina, especialistas estimaron ayer que es poco probable que el gigante asiático reemplace las compras de poroto y aceite de soja principalmente, y en menor medida harina, provenientes del país. A pesar de que esto no es imposible, le generaría a China mayores costos en una materia prima que necesita y por la que no está dispuesta a pagar excesos.

Las discusiones se generan en el contexto de las restricciones aduaneras que la Argentina dispuso a la importación de llantas, neumáticos, partes de calzado, juguetes y herramientas provenientes de China (ver página 5).

Ernesto Ambrosetti, titular del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA), recordó que China compró a la Argentina en 2006 unos 6,3 millones de toneladas de porotos de soja por u$s 1.422 millones, y 1,3 millones de toneladas de aceite por casi u$s 627 millones. En menor medida, compró harina de soja -principal producto de exportación argentina- por unos u$s 15 millones.

El gigante asiático, según explica Alberto Rodríguez, director de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (Ciara) compra 30, 5 millones de toneladas de granos de soja, de los cuales 10 millones de toneladas provienen de EE.UU. y 12 millones de toneladas son de Brasil.

En lo que respecta al aceite de soja, es más importante la provisión de la Argentina. China compra 1,7 millones de toneladas de este producto, de los cuales 1,3 millones son de Argentina y 260.000 toneladas de Brasil.

Según Ambrosetti, dentro de estos valores, China puede reemplazar a la Argentina por Estados Unidos y Brasil u otros países, pero lo haría a mayores costos, y el país es reticente ae pagar de más.

De hecho, según comenta Ernesto Liboreiro, del Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (Inai), China mantiene un régimen de licencia de importación para la harina de soja, para controlar el precio. La medida empuja hacia abajo las importaciones de ese producto, de ahí los escasos volúmenes de harina de soja que exporta la Argentina. "Esa licencia es barrera pararancelaria", explica Liboreiro.

Para el especialista, la Argentina debe ser cautelosa en el trato con China porque, según recuerda, en el año 2004 el país frenó importaciones de soja argentina y estadounidense por tratarse de productos con modificaciones genéticas, a pesar de que el país necesitaba el grano y sus derivados. Por lo tanto, Liboreiro considera que la Argentina debe tener un buen manejo para negociar con China.

El país compra más de la mitad de las exportaciones argentinas de porotos de soja, que este año serán de 10,2 millones de toneladas, según estima el el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda). En cuanto a la balanza comercial, de los u$s 3.473 millones exportados a China el año pasado, el 60% de las divisas le corresponden al complejo sojero.

Los número indican que China está en mejor posición de negociar, pero según Ambrosetti, la Argentina no está acorralada. También hay mercados demandantes de soja, pero abrirlos siempre genera márgenes de pérdida.

Los especialistas coinciden en la necesidad de negociar y mantener la raya de las declaraciones, pero no hay razones que al día de hoy justifiquen los temores por represalias frente al complejo sojero.

Fuente: El Cronista Comercial

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