En lo que se constituirá en la primera protesta ruralista del año, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) realizará el 22 del actual en Bahía Blanca una asamblea de productores en rechazo a la intervención oficial sobre el trigo y a la transferencia de ingresos que, por causa de los controles del Gobierno, están cediendo los productores a otros eslabones de la cadena granaria, como los exportadores.
Así lo confirmó a LA NACION Pedro Apaolaza, presidente de Carbap, que ayer, durante la reunión del consejo directivo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), obtuvo el respaldo de esta entidad a esta protesta. "Va a ser en Bahía Blanca", expresó el dirigente.
En rigor, ayer CRA no sólo dio su respaldo a esta asamblea, sino a otras jornadas que también se van a realizar en otras provincias trigueras. En este sentido, Apaolaza mencionó el caso de Santa Fe y Entre Ríos.
"Se van a hacer asambleas para plantear la problemática del trigo, y si no hay soluciones esto va a terminar en una medida de fuerza", indicó Ariel Ayello, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez). Según ruralistas, por las diferencias de precios entre lo que pagan los exportadores y la cotización internacional, el sector hoy está transfiriendo unos 20 dólares por tonelada.
Aprovechando la protesta por el trigo, los ruralistas van a plantear que tampoco hay avances en la resolución de otros problemas, como el de la carne, hoy con restricciones para la exportaciones y con controles de precios en el Mercado de Liniers.
Ayer en CRA se rechazó el acuerdo marco que definió el Gobierno hace unos días para crear un fondo para subsidiar el consumo de leche, pero se aprobó el convenio que antes habían sellado tamberos e industriales lácteos. Más allá de resolverse el apoyo a asambleas por el trigo, ayer los ruralistas recibieron la llamada de un funcionario del Gobierno que habría reiterado la propuesta oficial de subir 2% las retenciones al aceite y la harina de soja para permitir la creación de un fondo que subsidiara el consumo interno de trigo y maíz.
Ese funcionario les habría pedido un "gesto" en ese sentido a los dirigentes, pero éste fue descartado.