En el mercado descuentan que la tonelada de la oleaginosa ronde los u$s 600.
El productor sigue reteniendo la soja a la espera de una devaluación del peso y un aumento del commoditie, lo que le permitiría una ganancia superior al 49 por ciento. De cumplirse las 53 millones de toneladas estimadas para la presente campaña, los ingresos para el productor paliarán en gran medida la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo.
El campo sigue especulando. Ante la imposibilidad de hacerse de los dólares, las ventas siguen siendo escasas. Sólo basta con mirar los datos publicados al 16 de enero de la Dirección de Mercados Agrícolas del Ministerio de Agricultura, éste sostiene que de la actual cosecha apenas se comercializaron 5 millones de toneladas, es decir, apenas un 9,4 por ciento. El promedio de ventas a esta altura del año suele ser del 25 por ciento.
Y es que el productor sabe que si entrega sus porotos a esta altura del año, pierde. Hoy el grano cotiza en el mercado local a u$s 325 (libre de retenciones y gastos por fobbing). Al dólar oficial ($ 4,95) el valor de la tonelada es de $ 1.608. Sin embargo, por el cepo cambiario no puede conseguirlo al mismo valor, con lo cual si recurre al mercado ilegal ($ 7,62), pierde un 35% en la transacción. Por este motivo prefiere retenerlo y venderlo a cuenta gotas.
En declaraciones a la agencia Reuters, el analista de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Guillermo Rossi, señaló que “hay un deseo del productor de retener la soja, teniendo en cuenta que se espera una devaluación del peso (frente al dólar) mayor este año, que podría estar cerca del 20 por ciento.
También hay una expectativa de que el precio de la soja suba”, con lo cual el productor espera algo mayor. El escenario es el siguiente. Ante los dichos del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de que a fin de año el dólar oficial llegará a los $ 6, sumado a las probabilidades de que nuevamente haya una sequía en los Estados Unidos (primer productor mundial), esto plantearía “precios explosivos” para el poroto. Si éste fuera de u$s 400, siempre en el plano interno (llegó a valer u$s 450), la mejora respecto del valor actual asciende a un 23 por ciento. Si la transacción se hace a $ 6, el monto pasa a ser de $ 2.400, es decir, un 49% más que si se cambiase a pesos en el día de hoy. De esta forma, la pérdida del 35% se vería más que compensada por la mayor cantidad de granos y el alto valor de la tonelada.
“Hoy el caudal de compras es menor que la del año pasado, pero esto no quiere decir que el productor reciba por su soja $ 300 sino que, por el contrario, la materia prima vale un 100% más”, dijo el responsable de Kimei Cereales, Javier Buján.
A lo dicho por el especialista se debe tener en cuenta también el valor del dólar sojero que tantas veces reclamaron las entidades del campo. Puntualmente, el pedido es de devaluación. Según un informe de la BCR, éste se encuentra a un nivel de 62% más bajo de la época de la convertibilidad. Pero la buena noticia es que el precio a nivel internacional ha variado fuertemente desde 2001, cuando el precio FOB en puertos argentinos era de u$s 170 la tonelada contra los u$s 530 actuales.
Es decir que 12 años atrás el productor recibía por una tonelada de soja ($5,26), o 894 pesos y hoy recibe ($3,11) o 1.648 pesos. El alza es del 84 por ciento.
Estados Unidos teme la vuelta de la sequía en sus campos
En el 2012 Estados Unidos sufrió la peor sequía de los últimos 50 años. El clima influyó sobre los mercados haciendo que la soja llege a su valor récord de u$s 650. Sin embargo, el mal clima continúa, afectando al trigo. Al respecto, el USDA (Departamento de Agricultura) declaró la emergencia agropecuaria a 550 condados. Las zonas más comprometidas son Kansas, Colorado, Oklahoma y Texas. Éstas produjeron un tercio de las cosechas trigueras el año pasado. El último informe del gobierno norteamericano señalaba al 1º de enero que un 42% del área estaba comprometida.
La llegada de la lluvia será clave para la recuperación de la soja. Los meteorólogos advierten que si hasta inicios de marzo no llueve lo suficiente, la campaña estaría en problemas por la poca humedad que habrá en los suelos. Los especialistas hablan de una producción de más de 85 millones de toneladas como piso para convalidar precios bajos; de otra manera la suba será aún mayor que la del 2012.
BAE Merino Soto
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