CONINAGRO siempre defendió la propuesta y la negociación. El acuerdo firmado ayer con el gobierno, del que participaron la mayoría de las entidades del campo y la industria demuestra que el camino del diálogo permitió arribar, en esta oportunidad, a soluciones que, aunque perfectibles, son el inicio hacia la búsqueda de nuevas alternativas a los conflictos del campo y sus empresas.
El acuerdo rubricado puede ser el marco adecuado para comenzar a delinear un plan estratégico destinado a mejorar la cadena de ganados y carnes. Es solo un paso más hacia la elaboración de un proyecto integral para el sector.
El hecho de que en su texto se manifieste que cualquier complicación en los precios convoca en forma inmediata a la Mesa de Ganados y Carnes, le da una garantía al compromiso y revaloriza el rol del órgano que integramos.
Destacamos, por su importancia y gravitación, que se haya acordado la necesidad de transparentar los mercados de hacienda vacuna en pie para dar a los productores una señal que le permita conocer el verdadero valor de su producto, eliminando la intervención del mercado de Liniers y de todos los mercados concentradores.
Ahora los precios del kilo vivo serán únicamente de referencia y promedio, y no deben impactar en las góndolas, y por ende, en el bolsillo del consumidor.
El acuerdo incluye además, otros puntos destacados como el compromiso de analizar la modernización del sistema de comercialización la aplicación de incentivos fiscales para la ganadería; controlar el cumplimiento del acuerdo en los mercados minoristas y mayoristas; así como de mantener abiertas las exportaciones.
Si se cumplen los puntos acordados el sector podrá obtener valores razonables por el kilo vivo de ganado y se dará más sustentabilidad temporal a la ganadería.
El hecho de que se reconozca la existencia de cierta distorsión producida en los mercados en los últimos tiempos, lo que ha llevado a generar una importante falta de previsibilidad y señales claras del futuro del sector, es muy bueno para los productores.
La solución encontrada para destrabar la mesa de negociación plantea un escenario de certezas para lo que resta del año. En tanto, existe el firme compromiso de seguir trabajando en el desarrollo de alternativas que permitan mantener el precio de los doce cortes populares a valores accesibles para todos los ciudadanos y que otorgue sustentabilidad y rentabilidad a la producción ganadera.
CONINAGRO es consciente que el acuerdo firmado no es una solución definitiva para la producción. Por eso, se seguirá trabajando con el fin de mejorar las posibilidades de producción para garantizar el abastecimiento. No queremos sorpresas que perjudiquen a los argentinos derivadas de situaciones climáticas y estacionales.
Necesitamos para esto el apoyo y la estrategia de las políticas públicas. El compromiso del gobierno, productores y frigoríficos es el comienzo de una nueva etapa que permitirá generar, definitivamente, el escenario necesario para debatir un futuro para la Argentina ganadera.
Prensa CONINAGRO