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Manejo Integrado de Plagas (MIP) Actualidad

Conservando la calidad del medio ambiente

Mucho se habla sobre la importancia de controlar plagas agrícolas de una manera integrada y de esa manera contribuir a la preservación de los ecosistemas. En este artículo le contamos qué es el MIP y por qué conviene aplicarlo.
14/06/2007 00:00 hs

Para comenzar a desandar este camino es importante definir qué es una plaga. Para los expertos, un organismo se constituye como una plaga cuando ha alcanzado un nivel poblacional capaz de causar pérdidas económicas.

Teniendo en cuenta este concepto inicial es posible definir qué es el Manejo Integrado de Plagas (MIP). Es un sistema de manejo en el contexto del medio ambiente, asociado a la dinámica poblacional de las especies bajo estudio, el cual utiliza todos los métodos de control de forma tal que permitan mantener la densidad poblacional de la plaga a niveles subeconómicos y al mismo tiempo conservar la calidad del medio ambiente.

Principios del manejo integrado de plagas:

En cualquier programa de manejo de plagas encontramos como fundamentos el concepto del umbral económico y el nivel de daño económico.

Para la determinación del nivel de daño económico de una plaga, se requiere distinguir entre su presencia en un lote o cultivo y la densidad de población que ocasionará una perdida de cantidad y/o de calidad en el producto.

Entonces, la presencia de un organismo perjudicial no justifica necesariamente ejecutar una acción que permita controlarlo.

En consecuencia, estableciendo los niveles económicos como primera medida para la decisión del uso de plaguicidas, podemos reducir la presión de los agroquímicos sobre los ecosistemas, los que nos permitirá contribuir a mantener sustentables los recursos naturales y disminuir los costos de producción. Esto último aumentara en forma directa la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.

Es premisa fundamental conocer los componentes e interacciones del agro ecosistema debido a que este es manejado como una unidad, teniendo en cuenta todos los factores y posibilidades naturales de cambio dentro del mismo.

Se maximiza la utilización del control natural sobre la plaga. En el que se incluyen reguladores de la población plaga: parásitos, depredadores, medio ambiente; factores limitantes: uso de variedades con diferente maduración en un mismo lote, manejo de la nutrición (fertilización).

Es necesario determinar el constante cambio en la población de la plaga (fluctuación poblacional) por lo que se deben establecer técnicas de monitoreo y la frecuencia de muestreo con el fin de recopilar la información necesaria.

En el caso de una explosión poblacional de una plaga , es preciso elegir alternativas de control que causen el mínimo daño ecológico.

La utilización de plaguicidas es de importancia fundamental para mantener la densidad de la plaga por debajo de los umbrales económicos, enfatizando el uso de productos selectivos sobre la plaga y no afectando el ecosistema.

Entonces, Los fundamentos que definen el MIP son los siguientes:

-Considerar la plaga objetivo a tratar planteando como influirán nuestras acciones en el agro ecosistema

-Pretende mantener la plaga por debajo de umbrales de tolerancia, sin eliminarla.

-La prioridad se da siempre a las técnicas culturales, varietales, mecánicas y sobre todo biológicas.

-Cuando el nivel de la plaga sobrepasa el nivel de tolerancia fijado es cuando se justifica la aplicación de medidas tendientes a controlarla.

-Las medidas, elegidas, no deben influir, dentro de lo posible con la acción del os factores naturales de mortalidad de la plaga.

¿Por qué es conveniente aplicarlo en nuestras explotaciones?

Agricultura sostenible y desarrollo rural

Se define agricultura sostenible como aquella capaz de abastecer las necesidades alimentarias del presente sin poner en peligro el abastecimiento de alimentos de generaciones futuras.

Su aplicación pretende sustituir el modelo de agricultura productivista poco preocupada por las exigencias de protección del medio ambiente, por otro en el que los fines sean la producción agraria a largo plazo y la variable medioambiental se considere un factor de producción tan importante como tierra, capital o trabajo.

Paola Termine, del Programa de Agricultura sostenible y Desarrollo Rural de la FAO, señalo que las buenas prácticas agrícolas pueden ayudar a promover la agricultura sostenible y contribuir a un mejor desarrollo medioambiental y social tanto a nivel internacional como nacional.

"Por ejemplo, las mejoras en la producción y el manejo integrado de plagas pueden conducir a mejoras sustanciales, no solamente en términos de rendimiento y eficacia en la producción, también a nivel salud y seguridad para los trabajadores" dijo Termine.

¿Por qué actualmente es limitada la adopción de programas de manejo integrado?

Posiblemente el manejo integrado aporta las soluciones más satisfactorias a los problemas que apareja el control de plagas en agricultura.

No obstante se viene realizando con lentitud, debido a que el estudio de la Ecología agrícola ha tenido un escaso desarrollo condicionando la investigación en Manejo integrado. Además es conocimiento de nuestros sistemas agrícolas no es suficiente por la falta de pluridisciplinaridad en el sector de la investigación.

Por otra parte, existe un mayor riesgo a corto plazo debido al comportamiento oscilatorio de los componentes de cualquier sistema biológico, aunque a largo plazo los programas de manejo integrado resulten más beneficiosos desde el punto de vista económico.

También, el agricultor posee una formación técnica insuficiente, Estos programas obligan a realizar observaciones y tomar datos de las poblaciones de plagas diferenciándolas por tipo y tamaño, ubicación en el cultivo, tipo de daño, etcétera ,y las características del cultivo, por lo que debe recurrir a la contratación de técnicos o ingenieros.

Últimos estudios en materia del MIP

Comprueban que la Cerraja hospeda insectos benéficos

Recordando que uno de los fundamentos que definen el MIP hace referencia a que los medios de lucha no deben impedir la acción de los factores de mortalidad natural de la plaga , he aquí uno de los últimos estudios de investigación.

Muchas de las especies vegetales de crecimiento espontáneo son fundamentales para el mantenimiento de los insectos benéficos en los agros ecosistemas.

Con el objetivo de estimar la importancia de esas hospederas de insectos entomófagos, el INTA Rafaela- Santa Fe- estudio durante dos años , los insectos hallados sobre poblaciones de cerraja ( nombre científico: Sonchis oleracus), vegetal común en la región pampeana.

Como fitófagos se identificaron los pulgones Hyperomyzus carduellinus y Uroleucon sonchi, que no son plagas de la agricultura. Alimentándose de ellos se encontraron juveniles u adultos de un paraisitoide y de ocho especies de depredadores, en su mayoría de amplia distribución y conocida efectividad , como Erio pis connexa y Cicloneda sanguinea- vaquitas- y Chrisoperla externa- cocodrilo-.

Estos resultados indican que la presencia de cerraja en los agros ecosistemas es importante para el mantenimiento y el desarrollo de los enemigos naturales de las plagas, por lo cual se pone en duda el concepto de que la presencia de ciertos vegetales en la cercanía de los cultivos siempre es perjudicial. De esta manera, el mantenimiento de la vegetación espontánea en bordes alambrados, esquinas de lotes, banquinas y otros espacios, aseguraría una abundancia temprana de entomófagos que contribuyen a reducir el uso de plaguicidas.

Fuente: Simonetta, Lucía - E-campo.com

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