MAIZAR convocó a todos los actores de la cadena del maíz para evaluar la situación actual del cultivo y analizar las consecuencias que tiene el cierre de el cierre del registro de declaraciones juradas de venta al exterior previstas en la ley 21.453 sobre el sector productivo Argentino.
Ante todo -dice el comunicado- es necesario aclarar que el escenario actual para el cultivo de maíz, en virtud del cierre del registro de declaraciones juradas de venta al exterior previstas en la ley 21.453, es totalmente diferente al que se ha presentado tanto a la carne como al trigo. Si bien esta medida puede ser interpretada como que restringe la libertad de comercio, entendemos que es razonable suspender, al menos temporalmente, el registro de exportaciones, debido al enorme volumen de ventas al exterior declarado en el marco de dicha ley.
Producido el hecho, veamos ahora las consecuencias que tiene para el sector productivo Argentino. Hasta el momento no encontramos ninguna negativa. Entre los puntos a favor, en primer lugar, ya tenemos garantizadas las ventas al exterior de 10.5 millones de toneladas de maíz a las que todavía faltan sumarle las ventas de maíz flint, por lo tanto, ya tenemos asegurado un mínimo de 11 millones de toneladas que deberán embarcarse. Debe recordarse que el incumplimiento de una declaración jurada implica una multa del 15% sobre el valor de la declaración, por lo tanto ningún exportador se arriesgará a no embarcar lo oportunamente declarado.
En segundo lugar, el precio que se está registrando en estos días en el mercado internacional se está reflejando en el valor de la producción. En este momento el valor FOB del maíz está en alrededor de los U$S 155, entonces, el precio de U$S 117 que se está obteniendo en los puertos del río Paraná refleja exactamente la paridad, dado el valor del maíz menos el 20% en concepto de retenciones y los gastos de exportación. Creemos que sería prudente ir fijando precios a futuro con estos valores que son realmente buenos, sobre todo en comparación con los del año pasado.
Como recordamos, el maíz llegó a valer en algunos momentos U$S 60 puesto en el puerto, lo que significó que el maíz en el interior del país pudo conseguirse, en algunos casos, a unos U$S 40 la tonelada, lo que condujo a una substancial caída de la producción, que cayó entonces de 20 millones de toneladas obtenidas en la campaña 04/05 a 14 millones en la 05/06.
Todos los granos forrajeros -maíz, sorgo, cebada, trigo- poseen elevados precios a nivel mundial porque el mercado ha cambiado al conjugarse diversos factores y configurar un mercado mundial donde los granos forrajeros valen mucho más que el año anterior. En primer lugar, la caída en la producción mundial de trigo y otros granos forrajeros. En segundo lugar, la producción de maíz no ha crecido tanto como la demanda, estimulada principalmente por la industria de etanol en los EEUU. El consumo mundial de maíz está en unas 720 millones de toneladas, sobre una producción de 680 millones. Así y todo, el maíz argentino no solamente es el de mejor calidad del mundo sino que también es el más barato.
Observando el escenario internacional, hoy el maíz en la Unión Europea vale entre U$S 207 y U$S 210 FOB. En los EEUU, que están en plena cosecha, está costando alrededor de U$S 175 FOB. En nuestro país tenemos que distinguir claramente lo que es el remanente de la cosecha anterior 05/06 y la cosecha 06/07 que comenzará a entrar al mercado recién a fin de enero. La cosecha vieja 05/06 en valores FAS, es decir lo que cuesta en el mercado interno, vale unos U$S 126, pero la cosecha nueva 06/07 vale U$S 117, valor que comparado con cualquier otro maíz del mundo es substancialmente más barato. Además, para el caso de los consumidores en el mercado interno debemos descontar el valor de los fletes a puerto.
Por lo tanto, una cosecha como la que estamos avizorando, clima normal mediante, no menor a 18 millones de toneladas permitiría que haya una buena oferta para abastecer tanto al mercado interno como a la exportación. Si tenemos en cuenta que hay compromisos de exportación por unos 11 millones de toneladas tendríamos un excedente de maíz en grano para ser destinado al consumo interno de al menos 7 millones de toneladas, con las que se podría abastecer perfectamente el mercado interno. A éstas habría que sumarles otras 500.000 hectáreas que se destinan a ensilado o cosecha de grano húmedo y quedan en los establecimientos sin ingresar en el circuito comercial.
Nuestro mensaje final es que hay que seguir sembrando todo el maíz que se pueda. Todavía hay tiempo para sembrar en algunas zonas del país como el NOA, el NEA o algunas zonas de la provincia de Córdoba. Además está también la posibilidad de sembrar maíz de segunda sobre algunos cultivos. El mercado de maíz para la campaña 06/07 está asegurado y nada parece indicar que ese mercado podría ser alterado.
Tenemos una cosecha que estaría en el orden de las 18 millones de toneladas con un valor total estimado en unos 2.800 millones de dólares que van a generar un movimiento enorme en el interior, en fletes, en gastos de acondicionamiento, en abastecer al mercado interno y además, como si fuera poco, van a generar unos 1.800 millones de dólares de ingreso para el país en concepto de exportaciones, lo que significa un gran ingreso para el Gobierno Nacional en concepto de retenciones e impuesto a las ganancias sobre esa cifra. Todo indica que debemos seguir estimulando y aumentando nuestra producción de maíz ya que tenemos un escenario asegurado tanto para este año como para las campañas subsiguientes.
Con tales perspectivas, somos francamente optimistas en cuanto a la expansión del mercado, tanto domestico como internacional, para el maíz y sus subproductos. Convocamos a todos los actores de la cadena del maíz, incluido el gobierno, a que nos acompañen en la construcción de este desafío que nos permita aprovechar al máximo las oportunidades que hoy se nos presentan.