La protesta responde a la veda de la pesca del sábalo dispuesta por la Secretaría de Medio Ambiente, en departamentos del norte y de algunos distritos de la costa. Inquietud por la posible aprobación de una ley que prohíba la actividad por 180 días.
Unos 200 pescadores cortaron el martes uno de los accesos del puente a Victoria, en repudio a las medidas restrictivas a la pesca comercial del sábalo y, en particular, a la posible aprobación de un proyecto de Diputados fijando la veda por 180 días de la pesca.
La protesta fue impulsada por la entidad gremial que agrupa a los pescadores, que en su mayoría comercializa su producción a los frigoríficos y participa del circuito comercial, que realizó un piquete en uno de los accesos a la conexión vial a Victoria.
El paso por avenida Circunvalación hacia el puente quedó bloqueado con ramas y cubiertas de auto, que impidieron que los autos y camiones avanzaran. Esto determinó que se formara una larga fila de vehículos que recién pudieron acceder al puente a las 10.,30, más de una hora después de que se iniciara el piquete.
La Unidad Regional II, dispuso que tres patrulleros se apostaron en el lugar, pero sólo con "carácter preventivo". Aunque la medida fue anunciada que iba a ser por tiempo indeterminado, los pescadores señalaron que el corte de ruta se levantará de forma parcial mañana.
Postura
Juan Carlos Villarreal, titular del sindicato de pescadores, quien fue uno de los impulsores de la protesta, se manifestó en contra de la firma de la veda pesquera y de que pretendan dar 150 pesos al pescador en resarcimiento por el daño que le causará. "Hoy un pescador gana 150 pesos por día como mínimo y los rumores dicen que para compensar la falta de trabajo se les daría un plan social por mes y la gente no es tonta, sabe que eso no le conviene", aseguró el dirigente, quien sostuvo que el gobierno debería dar un subsidio de mil pesos, como les dio a la industria de la carne cuando se dispuso el cierre de las exportaciones.
Villarreal resaltó que no quieren que el corte sirva para "enfrentar a los pobres entre sí". "Lo que queremos es que el gobierno y las organizaciones ecologistas se den cuenta de quiénes son los responsables de la depredación, ya que hay empresas que trabajan bien y otras que no". Entre estas últimas, Villarreal incluye a los frigoríficos que no respetan la reglamentación y aceptan pescados de un porte inferior al establecido, sin importarles las consecuencias directas de esa actitud.
Fuente: El Litoral