Las actividades educativas y el acto central tendrán lugar el 30 de junio. Habrá, además, charlas técnicas y actividades culturas en días posteriores.
Hugh Bennett, considerado el padre del conservacionismo mundial, aseguraba que “la conservación de la tierra tiene que enraizar en los corazones y en las mentes de la gente antes de ser aplicada a la tierra”.
Y eso, precisamente, ha sucedido en Aldea Santa María. Basta recorrer sus caminos y observar a ambos lados para ver como todos sus predios están sistematizados con terrazas para evitar el flagelo de la erosión hídrica.
Es que en la “Aldea del trabajo y la Fe”, como la denominaron sus fundadores, Alemanes del Volga, allá por 1896, todos sus productores han abrazado el mensaje conservacionista, hasta convertir a la pequeña localidad del departamento Paraná en la Capital Provincial de la Conservación del Suelo Productivo.
La escuela como centro
La Escuela Nº 39 “Perito Moreno” es el lugar elegido desde sus inicios para la realización de los festejos y allí se concentran numerosos grupos de alumnos primarios y secundarios, de establecimientos escolares de la provincia.
“La actividad central es la educativa. El objetivo de esta fiesta es sembrar en la conciencia de nuestros niños y jóvenes, el cuidar y valorar la naturaleza que es nuestra fuente de sustento y el único ámbito donde se desarrolla la vida de las personas. La actividad central es la jornada educativa porque lo que se aprende aquí se traslada luego a sus comunidades”, comentó Rosa Stang, ex docente e integrante de la Comisión Organizadora.
Este año se realizará el día 30 de junio por la mañana comenzando alrededor de las 9 la concentración de alumnos de las 24 escuelas, entre primarias y secundarias, que tomarán parte del encuentro.
“La jornada es un taller que consistirá en investigaciones y observaciones a campo por la mañana, mientras que por la tarde habrá un momento de reflexión y síntesis. Ese trabajo será presentado en un audiovisual en el acto central de la tarde, de tal manera que todos los asistentes a la jornada y la comunidad lo puedan apreciar”, agregó Stang.
El entorno
Todos los productores están concientizados hoy, en Aldea Santa María y alrededores, de los beneficios de la conservación del suelo productivo, pero hay particularmente uno que abrazó la causa en su juventud y no la abandonó nunca más.
Es Orlando Hergenreder quien, al referirse a las actividades programadas, afirmó que “somos un grupo de gente que trabajamos de igual a igual. Si bien la Fiesta es la número XIX, nosotros venimos trabajando desde hace más de 30 años en la temática de la conservación de los recursos naturales. Es tanto tiempo que en aquellos años los bancos, fíjese, daban crédito para desmonte, y hoy este tema nos preocupa tanto”.
Desde aquel entonces “venimos sembrando la misma idea de la conciencia conservacionista, es decir, apreciar el entorno donde vivimos y a partir de allí actuar. Cuando empezamos lo hicimos trabajando sólo con el suelo, por necesidad, porque nuestras tierras estaban tan degradadas que peligraba nuestra subsistencia”.
“Actuamos intentando mejorar la posibilidad productiva de nuestras tierras y nuestro futuro, pero luego que fuimos avanzando y con los años y la ayuda de los técnicos aprendimos que el problema era mucho más complejo de lo que nosotros creíamos. Sólo con hacer terrazas y prácticas conservacionistas en los campos ya no era suficiente. Aprendimos que el sol, el aire, el agua y todo el entorno es fundamental para producir y preservar el agroecosistema”, remarcó.
Por eso, a partir de 1997 “comenzamos a trabajar en consecuencia, ampliando a todos los temas y sobre todo dirigiendo los mensajes a través de la escuela, que para mí es el ámbito adecuado”.
“Como productor no me hubiese gustado estar en mi lugar y pasar por lo que pasé. Para bien o para mal nos tocó ser de los primeros, pero hubiese sido mejor no vivir esa experiencia. Por eso insisto tanto y defiendo la conservación, porque cuando se degrada la biodiversidad tarda muchísimo en recuperarse y a veces no se logra tener equilibrio nunca más. Por eso les aseguro que debemos apreciar el entorno donde vivimos y desde allí actuar”, enfatizó Hergenreder.
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