Estiman que la Influenza será una oportunidad para exportar. El titular del Centro de Empresarios Avícolas, Ricardo Domenech, confirmó que "la Argentina es un país libre de la enfermedad". El presidente del Centro de Empresas de Procesadoras Avícolas (CEPA), Roberto Domenech, aseguró que al estar la Argentina libre de gripe aviar se le presenta al país "una gran oportunidad internacional, porque da garantías al resto del mundo"."La Argentina es un país libre de la enfermedad y sin presencia de actividad viral", remarcó el empresario, en el mismo día en que el Gobierno de Rusia confirmó la aparición de esa gripe en el sur de Moscú, donde debieron sacrificar 3.000 aves.En diálogo con la agencia Noticias Argentinas, minutos después de una reuniónque mantuvo en el SENASA para analizar el tema, Domenech afirmó que el hecho de que no haya ese virus genera al país "una oportunidad grande de inserción mayor en el mundo".En este sentido, el dirigente explicó que el sector avícola prevé para todo 2005 una producción del orden del 1.400.000 toneladas.De ellas, se estima que a fines de año se hayan exportado 140 mil toneladas, ya que a septiembre de 2005 se habían alcanzado las 110 mil toneladas de exportación.Esto indica un crecimiento del 45 por ciento sobre los volúmenes de 2004, según informó Domenech."El sector quedó del lado de los favorecidos desde el punto de vista del comercio aviar", indicó el empresario en referencia a la influenza aparecida desde finales de 2003 en Corea, y que se expandió en enero de 2004 a Vietnam y Tailandia y se presentó en los últimos días en países de la Unión Europea.Cuando se detecta la presencia del virus en las aves los mercados se cierran por 180 días para erradicar la enfermedad.Sin embargo, desde 2004 que Tailandia no puede controlar la enfermedad y la salida de este país del mercado "afectó favorablemente las exportaciones de la Argentina, Brasil y Chile", informó Domenech.El CEPA tenía como proyecto ir ganando mercados sucesivamente, pero la salida Tailandesa del mercado hizo que el país exportara 97 mil toneladas en 2004 cuando había previsto exportar entre 55 y 77 mil toneladas.Para 2006, ha previsto exportar 200 toneladas del 1.200.000 que prevé producir.En cuanto a la cantidad de países a los que se exporta creció de 35 a 47 en 2004 y a 58 en 2005 y comercialmente, se prevé un crecimiento del 16 por ciento para 2006.Esto se vería reflejado en el aumento de las cantidades de toneladas de producción avícola ya que en 2004 fue de sólo 910 mil.En cuanto al mercado interno, el dirigente explicó que "al término de 2004 se consumieron poco más de 22 kilos por habitante, y en 2005 ya estamos en un consumo de 25 kilos por habitante y para 2006 estimamos que supere los 26 kilos por habitante"."Este consumo indicará para 2006 un crecimiento de entre el cinco y el seis por ciento en el consumo interno", consideró el empresario."El único problema para las exportaciones argentinas sería que los compradores europeos consideraran que sus clientes tienen miedo de consumir pollo, haciendo que se reducan las importaciones de esos países, pero eso es poco probable", indicó Domenech. Por eso, indicó que "es cuestion de no tener miedo, de tener cuidado".Por otra parte, Domenech consideró que "desde lo sanitario también hay cosas muy importantes para que la gente conozca".En este sentido, explicó que "el hecho de que la Argentina sea un país libre de la enfermadad y sin presencia de actividad viral, quiere decir que no existe el virus en el país, a diferencia de la aftosa en que el país es libre de la aftosa con vacunación".En este sentido, Domenech explicó que "esto implica que si dejamos de vacunar se corre el riesgo de infección de aftosa, pero en el caso de la gripe aviar en la Argentina no hay virus".El empresario explicó que la presencia o no del virus se determina por estudios de sangre que el SENASA realiza en aves de distintos lugares del país y no se ha encontrado en ningún caso.Por otra parte, el dirigente explicó que "la influenza aviar no es una enfermedad de las personas, sino que es de las aves, principalmente de las aves silvestre acuáticas y sólo se contagia entre las aves"."Las personas entre si no se contagian y para contagiarse de las aves hay que tener un contacto prolongado con ellas", detalló Domenech.Según explicó, el empresario las personas no se enferman por comer pollo sino que el riesgo es estar en contacto con aves vivas enfermas, lo que la diferencia del mal de la vaca loca que contagia por consumo.En este sentido, Domenech explicó que la influenza aviar se descubrió hace cien años en Italia, por lo que no es nueva y detalló que "aparece en el sudeste asiático porque es una zona con problemas de zoonosis porque allí es natural la convivencia prolongada entre las aves y las personas, costumbre arraigada por el concepto de frescura del producto que se va a comer".Por ello, explicó que allí "los pollos en los mercados se matan en el momento de la compra y esto hace que los animales estén en contacto prolongados con las personas".Por eso, Domench consideró que "la lectura de la realidad que se está haciendo es errónea"."En los primeros meses de 2004, de las 60 personas que se enfermaron en Tailandia 30 murieron y de las 40 que se enfermaron en otros países de la región murieron 20 más, en el transcurso del año" relató el empresario.Desde fines de 2004 y durante todo 2005 la corriente migratoria de las aves hizo que las aves enfermas se hicieran presentes en otros países, aunque aseguró Domenech que "no se ha denunciado ni un sólo caso de infección ni de muerte desde entonces".Domenech explicó que "Colombia informó la presencia del virus H-9 que es de baja pateogenidad, esto quiere decir que no enferma y es de casi nula difusión" y respecto a los países vecinos de la Argentina, el empresario destacó que "no hay ninguno infectado, lo que es un dato muy importante para la región".En la Argentina estamos trabajando con el SENASA para aumentar la bioseguridad en las granjas y confiamos en que se haga de la forma correcta como todas las cosas de cuidado y como corresponde", aseguró el dirigente.Por ello, el CEPA y el SENASA han previsto realizar semanalmente conferencias de prensa para "informar sobre la forma en que se desarrolla la producción avícola", indicó el directivo.