A sus 74 años, dialogó con El Cronista en su casa en Washington, quien durante años fuera el Director del Departamento de Estudios Fiscales del FMI. Desde ese puesto debió lidiar con las autoridades argentinas durante casi dos décadas, experiencia que le sirvió para publicar luego su libro: "Historia fiscal de la Argentina. De Perón al FMI".
-¿Cómo ve la economía argentina actualmente?
- La Argentina se ha recuperado significativamente tras la crisis que golpeó a todos los países, el año pasado. Parece tener números positivos y sólidos. Estoy asombrado de la velocidad de recuperación y me alegro mucho por los argentinos, porque amo ese país. No obstante, también creo que existen algunas cuestiones a seguir con atención.
-¿Por ejemplo?
-Considero la Argentina tiene problemas con la inversión en general. Pero puntualmente en algunas áreas, como la energética, donde hacen faltan más inversiones a escala. Veo algunas nubes en el horizonte que podrían estar acercándose. Se pueden postergar las leyes económicas, pero tarde o temprano se restablecen solas. En el área fiscal también hacen falta algunas correcciones. Sobre todo con el ritmo al cual está creciendo el gasto público. Allí hay que ser más eficientes en el sector público. Y por supuesto, también está el tema de la inflación.
-¿Qué opina al respecto?
-Si bien no sigo la economía argentina a diario, entiendo en que hay consenso en que los datos del Gobierno no son objetivamente correctos. Deberían encarar el problema de la inflación con más tenacidad, porque una vez que se desata nadie sabe donde puede terminar. Tampoco estoy de acuerdo con la imposición de las retenciones a las exportaciones.
-¿Qué habría que hacer con las retenciones?
-En el caso de las retenciones, ayudan a capturar ganancias derivadas de la devaluación. Pero deberían ser eliminadas lo antes posible, reemplazarlas. Argentina y América Latina en general deberían recaudar más por un impuesto a las ganancias. En Dinamarca este impuesto representa 20% del PBI. En Italia 15%. Y en la Argentina creo que no llega a 3%.
-La Argentina se niega a aceptar una revisión del FMI. ¿Es esto una traba para la economía?
-La Argentina no es el único país que se rehusa a una auditoría del FMI. China, por ejemplo, tampoco la permite. Sospecho que la razón para esta negativa es más política que económica, porque los números de Argentina no son malos.
Fuente: El Cronista
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