Este domingo, en el puesto de control de Fiscalización Zárate Brazo Largo, los inspectores de la dirección de Fiscalización Agroalimentaria decomisaron 718 unidades (2.124 kilos) de queso de cuatro variedades distintas debido a la falta de documentación y rótulos correspondientes. La mercadería fue desnaturalizada por personal de esta dirección en un trabajo conjunto con la Policía de Entre Ríos y el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología (ICAB) por no poder determinarse el origen y por tanto las condiciones sanitarias en que habría sido elaborada la mercadería.
Según consta en el certificado de inspección, la mercadería fue decomisada en un operativo realizado el día domingo por la tarde en el puesto de control de Fiscalización Zárate Brazo Largo por inspectores de la dirección de Fiscalización Agroalimentaria en un trabajo conjunto con la Policía de Entre Ríos. La misma era transportada en un vehículo proveniente de la ciudad de General Galarza, que aparentemente tendría su origen en una granja ubicada en el ejido de Viale y tendría como destino final la provincia de Buenos Aires.
Los motivos del decomiso
Los quesos fueron decomisados por ser transportados sin rótulo ni documentación que ampare dicha mercadería, encontrándose con ello en infracción del Código Alimentario Argentino, Ley Nº 18.284.
Por otra parte, se aclaró que si bien el vehículo se encontraba habilitado por el SENASA para el transporte de carnes, no tenía autorización para el traslado de quesos y el supuesto lugar de producción de la mercadería contaba con autorización para producir solo 3 de las 4 variedades que transportaba, lo cual impide determinar con claridad la procedencia de los mismos y por tanto las condiciones sanitarias en que habrían sido elaborados.
Desnaturalización de los quesos: por la salud pública
Ante la falta de rótulos claros, documentación que ampare el traslado de la mercadería y la falta habilitación para producir una de las variedades por parte del supuesto lugar de elaboración del producto, no se pudo comprobar la condición sanitaria de los quesos. Si bien en casos similares a este se realiza el análisis de una muestra de la mercadería para demostrar el estado de la misma y, si se encuentra en buen estado, se dona a instituciones públicas, en este caso particular al no tener claridad sobre la procedencia del producto debería realizarse el análisis a cada una de las unidades tarea que sería improcedente debido al volumen de la misma.
Debido a la imposibilidad de donar la mercadería por no contar con pruebas fehacientes de que se encuentra apta para el consumo humano, se procedió a la desnaturalizaron de los 2.124 kilos, de los cuales 592 unidades de eran queso sardo de 3 kilos cada uno, 74 unidades queso romano de 4 kilos por unidad, 47 unidades de queso proboletta y 5 unidades de queso sardo de 1 kilo cada uno.
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