Fue anunciada como la inversión más importante para Victoria. Y pese a la oposición del Concejo Deliberante y a las denuncias públicas sobre los antecedentes del empresario Guillermo Huarte, el frigorífico comenzó a construirse en el predio fiscal de 4 hectáreas, pero hoy enfrenta un sinnúmero de problemas.
Aunque el rechazo a la cesión fue mayoritario en el Concejo, el intendente César Garcilazo, decidió cederle por cinco años el predio al empresario, quien aseguró que su inversión será de 2,3 millones de dólares.
A dos meses de iniciada la obra, se suman nuevos problemas para el empresario Huarte, un "monotributista, categoría K, que justifica una facturación anual de hasta 94 mil pesos".
Por un lado, los trabajadores debieron tomar la planta para reclamar el pago de salarios. La protesta surtió efecto y, a las pocas horas, los obreros percibieron los dos meses de haberes, pero denunciaron que se les aplicó "incorrectamente" descuentos. Y que de los 27 obreros contratados para realizar la construcción, 23 están en negro y "muchos de ellos son menores de edad", según publicó Paralelo 32.
Ante esta situación, la Dirección Provincial del Trabajo labró un acta, en la que se no sólo dejó constancia la denuncia de los obreros, sino que se comprobó la existencia de personal que no figuraba en la planilla de la empresa y uno de ellos menor de edad.