El kirchnerismo y la oposición no pudieron llegar anoche a un acuerdo sobre la crisis de la lechería y la emergencia agropecuaria en la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados.
Ante las irreductibles discrepancias, sólo hubo coincidencias para seguir negociando con la pretensión de llegar el miércoles próximo al recinto con los proyectos consensuados.
El Frente para la Victoria resolvió insistir con el dictamen de comisión que declara la emergencia, pero sin establecer un monto específico del fondo para atender los problemas surgidos en el campo: mientras el planteo inicial propiciaba 150 millones de pesos como piso, la oposición más dura reclamó 1.000 millones de pesos.
Así las cosas, se dispuso continuar las conversaciones entre los bloques --con el oficialista en línea directa al Poder Ejecutivo-- para alcanzar un monto que satisfaga a las partes.
En cuanto a la situación de los tambos, convinieron seguir los contactos a nivel de asesores en busca de un texto común, de los cinco proyectos que proponen soluciones para el sector.
El presidente de la comisión, Alberto Cantero Gutiérrez (Frente para la Victoria-Córdoba), recordó la necesidad de establecer una regulación del complejo agroalimentario lechero.
La discusión mayor se dio en los pasillos del segundo piso del anexo, donde fue la sesión, cuando productores --Alfredo de Angeli, entre ellos-- y algunos legisladores se enteraron que hoy, desde las 10, está citada la comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los superpoderes, que vencerán el 24 de agosto.
Entre esas facultades, que implican más de 1.900 leyes, están los articulados del Código Aduanero que dan a la Casa Rosada la chance de mover las alícuotas por retenciones y derechos de exportación e importación.
Horas antes, el presidente de Confederaciones Intercooperativas Agropecuarias (Coninagro), Carlos Garetto, había alertado sobre un agravamiento del conflicto si el gobierno no brinda urgentes soluciones.
"La gente está desesperada. Hubo que hacer un esfuerzo para desarmar el paro tambero", aseguró.
Como uno de los cuatro integrantes de la Mesa de Enlace, Garetto dio a entender la necesidad de que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, formule anuncios concretos durante la reunión de pasado mañana.
Consultado por las fuertes críticas que lanzaron el lunes los más de mil productores congregados en la exposición de Palermo, el dirigente cooperativista intentó relativizarlas. "El gobierno tuvo exabruptos más fuertes todavía", comparó.
"El enfermo está grave y recién están analizando qué remedios les darán la semana que viene", agregó.
Sobre el cuestionamiento formulado por el reelecto diputado nacional Felipe Solá (Unión-Pro) al tono de la multitudinaria reunión en el predio ferial, Garetto también fue contemporizador. "Seguramente, está tratando de poner paños fríos porque conoce el estado de ánimo de los productores", subrayó.
--¿Cuál es su expectativa para la audiencia del viernes?
--Hay que hacer un esfuerzo para consensuar propuestas efectivas y que lleven un alivio.
Otros dos referentes del campo --Ricardo Buryaile (Confederaciones Rurales Argentinas-CRA) y Guillermo Gianassi (Federación Agraria Argentina-FAA)-- coincidieron en que una buena señal sería anunciar medidas antes del encuentro con el jefe de Gabinete.
"El gobierno sabe cuáles son los temas a discutir: retenciones, política ganadera y lechera. Para recuperar confianza, el mejor gesto sería tomar medidas antes de la reunión", apuntó Buryaile.
Gianassi, mientras tanto, reveló cuán fuerte es el malestar. "Ayer (por el lunes) íbamos a anunciar un paro nacional, pero la Mesa de Enlace nos comunicó la llamada del gobierno. Les dimos un petitorio y vamos a esperar", indicó.
"Si no hay señales claras, iremos a las medidas de fuerza. No le dimos el micrófono a los productores porque la protesta habría sido imparable. Ellos escribieron sus preguntas y también opinaron --agregó--, pero las silbatinas resultaron muy espontáneas".
Fuente: La Nueva Provincia
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