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Reconocimiento . Pacto Global ponderó el programa de desarrollo humano en Racedo Actualidad

Destacan a Grupo Motta y a otras cuatro empresas líderes

El grupo empresario avícola entrerriano fue galardonado junto a Los Grobo (Grobocopatel), Volkswagen, Masisa Argentina y Kretz por su trabajo en responsabilidad social empresaria.
08/11/2010 09:57 hs

El grupo empresario avícola entrerriano fue galardonado junto a Los Grobo (Grobocopatel), Volkswagen, Masisa Argentina y Kretz por su trabajo en responsabilidad social empresaria en un proyecto que desplegó desde 1998 en un pequeño y desolado poblado a un puñado de kilómetros de Crespo. La ONU, que impulsa el programa en la Argentina, destacó su estrategia sobre el territorio que articula “el hombre, la industria y el rescate de los pueblos”.

De la relación entre Racedo y el Grupo Motta al menos dos cosas deben resaltarse que, aunque se presenten lejanas, tienen una familiaridad manifiesta con lazos muy profundos y poco conocidos: el pequeño pueblito, ubicado a unos 20 kilómetros de Paraná y donde reinó sólo la orfandad y el ostracismo demográfico con la muerte del ferrocarril no volvió a ser lo mismo desde que el grupo avícola crespense puso allí los ojos para sentar su base productiva y logística; y éste también realizó un cambio importante desde que ingresó al Pacto Global, un programa de las Naciones Unidas que propende al compromiso sistémico de las empresas con lo que se conoce como responsabilidad social empresaria (RSE).

De este modo, entre los tres se fueron retroalimentando y hoy se advierten los resultados.

Mientras el pueblo recuperaba un lugar en el mapa productivo con las primeras inversiones, el grupo empresario se abría paso con una estrategia empresaria de diversificación y crecimiento en el sector avícola y cárnico, lo que llegaría acompañado, apenas unos años después, del compromiso de adhesión a los valores que el programa de la ONU que busca que las empresas respeten los derechos humanos, eviten las prácticas de discriminación, erradiquen el empleo infantil y desarrollen prácticas que protejan el medio ambiente, entre otros.

Todo esto tuvo su coronación días atrás cuando el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) presentó los resultados de un estudio realizado durante 2008 y 2009 y que identificó cinco empresas que cumplían los preceptos de su programa: Grupo Motta, siendo la única de capitales entrerrianos en recibirlo; Masisa Argentina, con una sede importante en nuestra provincia; el reconocido grupo de Carlos Casares, Los Grobo, de la familia Grobocopatel: Volkswagen Argentina; y Krezt, una empresa de soluciones en automatización.

Junto a Gustavo Grobocopatel, Héctor Motta, titular del Grupo, disertó el lunes ante un colmado auditorio de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires donde asistieron universidades y ONGs, en una mesa conformada por el representante del PNUD, Martín Santiago, y de la docente de EADA Business School, Elisabet Garriga -quien expuso los resultados de la investigación- y donde se desplegaron los ejes de los programas de las empresas.

PLAN. “El hombre, la industria y el rescate de los pueblos”, es el paraguas bajo el cual la compañía entrerriana desarrolla actividades, inversiones y alianzas estratégicas con grupos de interés, “revalorizando la persona y sus derechos humanos, para lo cual plantea un paralelismo entre el desarrollo de sus propias ventajas competitivas y de la comunidad en la que se insertan sus diversos emprendimientos”, según reza la declaración de principios ante el Pacto Global.

En este marco, “el concepto de desarrollo hace referencia a la evolución progresiva de una economía hacia mejores niveles de vida. Convertir este término en un concepto sustentable implica hacer frente a las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Este es el desafío que nos planteamos desde la empresa cuando decidimos radicar gran parte de nuestra estructura productiva en Racedo, desarrollando un programa de RSE que fue reconocido y ponderado por el Banco Mundial y la Red Argentina del Pacto Global. Y lo que a fines de la década del 80 parecía una idealización romántica sobre un pueblo que estaba fatalmente condenado a la desaparición, se presenta como un ejemplo para el país y el mundo, por su resurgimiento y potencialidad. Esto no puede menos que llenar de orgullo a cada uno de los miembros de esta familia que es nuestra empresa”, señaló Héctor Motta.

De acuerdo a los indicadores que pondera el PNUD para otorgar el reconocimiento, las empresas deben invertir para obtener un crecimiento económico, pero se hace necesaria e imprescindible entretejerlo con un desarrollo del capital social del lugar, en un concepto moderno que advierte que no puede haber empresas ricas en comunidades pobres. De allí que el Pacto Global se sustente en un nuevo modelo de responsabilidad social corporativa estratégica basado en el enfoque de capacidades para el desarrollo humano. “El modelo tiene como principal objetivo ayudar a las empresas a diseñar y medir programas de responsabilidad social empresaria que sean capaces de mejorar su competitividad y, a su vez, desarrollar capacidades para el desarrollo humano entre sus grupos de interés. Este planteamiento se aleja de los enfoques más tradicionales de medición del impacto de la RSE que están siendo utilizados actualmente por el sector empresarial”, describe el empresario.

Motta se ufana en asegurar que no son muchas las ocasiones en que una empresa familiar obtiene este importante reconocimiento por una tarea que realiza y que se impuso como cotidiana, en su propia gestión. “Por eso, aquella supuesta utopía, que nació al calor de un sueño de la familia, tiene en este reconocimiento un espejo donde se refleja el paso del tiempo y el compromiso de toda nuestra gente en proyecto concreto y el genuino compromiso humano de los integrantes de una empresa que más que grandes inversiones requiere una adecuada planificación, bajo el paradigma de aprovechar el potencial y dinámica del capital humano para llevar adelante proyectos que beneficien a la sociedad” concluye.

Decálogo del Pacto Global

Las empresas que adhieren al Pacto Global de la ONU se comprometen a cumplir los siguientes principios:

Nº 1)- Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos proclamados a nivel internacional.

Nº 2)- No ser cómplice de abusos de los derechos humanos.

Nº 3)- Las empresas deben respetar la libertad de asociación y el reconocimiento de los derechos a la negociación colectiva.

Nº 4)- Las empresas deben apoyar la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción.

Nº 5)- Las empresas deben apoyar la erradicación del trabajo infantil.

Nº 6)- Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación.

Nº 7)- Las empresas deberán apoyar el enfoque preventivo frente a los retos medioambientales.

Nº 8)- Las empresas deben fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental

Nº 9)- Las empresas deben favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente

Nº 10. Las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluyendo la extorsión y el soborno.

Valores y acciones

El informe que el PNUD realizó durante 2008 y 2009 determinó que el 60% de los programas que lleva adelante Grupo Motta “generan ventaja competitiva en la cadena de valor y sensibilizan y motivan a los grupos de interés (empleados, comunidad, instituciones, clientes, proveedores, entre otros). Los ejes del programa macro que tiene como meta reactivar poblaciones son: acceso a vivienda, infraestructura, educación y escuela, medioambiente, capacitación, calidad de vida e integración de la familia.

La investigación se centró en Racedo, donde fueron analizados los programas, destacando que Grupo Motta “ha sabido neutralizar los inconvenientes y algunos aspectos poco atractivos de su sector y aprovechar sus ventajas con un modelo de negocio integrado verticalmente”, según reseñaron desde el departamento de RSE de la empresa.

En el análisis específico de los programas de la empresa señala que la generación de conocimiento para los empleados, y de igual modo la gestión ambiental, impacta de una manera transversal y decisiva a toda la empresa. Destaca también que “la recuperación de Racedo a partir del programa de Grupo Motta ‘El Hombre, la Industria y el Rescate de los Pueblos’ ha supuesto no sólo la creación de puestos de trabajo, la construcción de infraestructura y la dotación tecnológica sino que ha generado condiciones para revertir una situación que parecía irreversible puesto que el pueblo estaba en vías de extinción hace unos pocos años”.

Fuente: El Diario

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