"Acordar y monitorear precios, aunque sean los que tienen más influencia en el IPC [índice de precios al consumidor], es una tarea imposible de llevar a la práctica con un mínimo de eficacia. No se trata de decisión política, sino de inviabilidad operativa."
Con esa categórica frase, el Instituto para el Desarrollo Social Argentina (Idesa) cuestionó los acuerdos de precios que impulsa el Gobierno y defendió la estrategia chilena, que permite tener a la inflación en un dígito sin afectar el crecimiento. Al igual que otras consultoras, Idesa dijo que los pactos desalientan la inversión.
En Chile, la inflación se mantuvo en un 3% anual, junto con un crecimiento de la economía durante más de una década del 6% anual. "Esto se logra sin apelar a acuerdos de precios ni mecanismos de características similares... Lo relevante es que en Chile hay mucha más competencia y se aplican mejores impuestos: no existen el impuesto al cheque ni las retenciones a las exportaciones; los aranceles a las importaciones, los impuestos al trabajo y la alícuota del IVA son menores que en la Argentina", se indicó.
Según el informe de Idesa conocido ayer, "los países más exitosos en combinar crecimiento con baja inflación son los que tienen al Estado comprometido en sostener reglas de juegos estables y racionales, que garantizan competencia y transparencia en los mercados". Por lo tanto, si bien "la intensidad de las energías puestas por el Gobierno en el tema de los precios es saludable, porque la inflación es un dañino mecanismo de transferencia de ingresos que perjudica principalmente a los pobres", las probabilidades de éxito de esta estrategia "depende decisivamente del instrumento de política que se utilice".
Método difícil
"En este sentido, los acuerdos de precios generan justificadas dudas", advirtió Idesa. Esta falta de certezas parte de razones prácticas, como la gran dispersión de bocas de consumo -hay más de medio millón de establecimientos que se dedican al comercio- y de productos -entre 12.000 y 15.000 precios de distintos tipos y calidades en las grandes cadenas de supermercados-, entre otras.
Además, subrayó Idesa, el propio IPC del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) se integra con más de 135 ítem diferentes, cada uno conformado por una gran cantidad de bienes y servicios.