Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
Parar la deforestación Actualidad

El Amazonas, sin soja

La industria de la soja aceptó en Brasil observar una moratoria de dos años para la comercialización de grano procedente de zonas deforestadas de la Amazonia, según un vocero del sector.
30/07/2006 00:00 hs

"Hay una demanda del mercado", comentó Carlo Lovatelli, presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias de Aceites Vegetales. "El mercado ha cambiado, el productor debe demostrar su confiabilidad en el plano social y medioambiental, una exigencia que se extiende a partir de ahora a Brasil", señaló.

El lunes, la Abiove y la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC) de Brasil anunciaron que no comercializarán la soja plantada a partir de octubre de 2006 en las zonas deforestadas después del 24 del actual, una medida que permanecerá en vigor durante dos años.

Estas dos entidades agrupan gigantes mundiales, tales como el estadounidense Cargill, el francés Louis Dreyfus Commodities o el alemán Bunge. A partir de una campaña ecológica en Europa, redes de supermercados y de restaurantes de comidas rápidas como McDonald s constituyeron una alianza para exigir que el sector de la soja tome medidas para contener la deforestación.

Los críticos de los productores de soja en todo el mundo sostienen que los cultivos son una gran amenaza para la cuenca del Amazonas.

La moratoria, que entró en vigencia el lunes, insta a que haya una mayor vigilancia, un estricto cumplimiento de las actuales normas forestales y la colaboración con los grupos rurales y los gobiernos a fin de desarrollar nuevas reglas de operaciones dentro de la región amazónica. "Reconocemos que éste es un primer paso", destacó la vocera de Cargill, Lori Johnson.

En su documento, las asociaciones también anunciaron que las empresas del sector incorporarán a sus contratos de compra cláusulas de ruptura en caso de que se constate trabajo esclavo.

Medio ambiente

La campaña antisoja producida en el Amazonas fue organizada Greenpeace y otros grupos defensores del medio ambiente, y fue dirigida contra diversas empresas exportadoras, con el argumento de que tenían plantaciones en la cuenca del río Amazonas.

Los ambientalistas señalaron que la deforestación se ha acelerado a un ritmo comparable a un estadio de fútbol cada ocho segundos, y atribuyen parte de la aceleración de estas prácticas a la creciente demanda de la producción de soja."Este es un paso, aunque sea muy pequeño", destacó Carol Gregory, vocera de Greenpeace. "La soja es una de las principales industrias que lleva a la destrucción de bosques", agregó.

Teclas de acceso