Eufóricos y envalentonados por el resultado del paro agropecuario que terminó ayer, uno de los más contundentes de los últimos tiempos, productores y dirigentes ruralistas prometieron nuevas protestas para 2007 si el Gobierno no responde a los principales reclamos del sector. Y ya hablan de un nuevo paro, pero esta vez de entre 15 y 25 días.
En Junín, donde la cosecha de trigo y la siembra de soja avanzan a ritmo febril y donde el ir y venir de los camiones cisterna que transportan leche impresiona a quienes transitan por la ruta 7, fue una de las elegidas para dar por terminada, por ahora, la protesta. Aquí, el campo está omnipresente en la vida de la ciudad, de su comercio y su actividad cotidiana.
En un salón de la Sociedad Rural, ambientada para la ocasión con una bandera que decía Kirchner, la nueva plaga del agro , el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, presidió una asamblea de 250 productores en la que se escucharon durísimas críticas al Gobierno.
En el mismo recinto, se celebró la unidad demostrada por el sector agropecuario a pesar de las diferencias ideológicas y metodológicas que persisten en su interior, y quedó en evidencia una voluntad férrea para sostener el conflicto hasta lograr respuestas.
Después de escuchar las opiniones de las bases y responder por última vez a las críticas que varios funcionarios nacionales le hicieron a la dirigencia ruralista en los últimos días, Llambías se mostró satisfecho y redobló la apuesta: "Estamos dispuestos a seguir un plan de lucha, tenemos que evaluar la posibilidad de negociar pero vamos a ser firmes en las decisiones".
En este punto de la pampa húmeda también hubo otra certeza: que el Gobierno no dará el primer paso para retomar el diálogo con el sector. "Durante cuatro meses, a nuestra entidad ni siquiera le atendieron el teléfono por hacer un paro", recordó Llambías.
En los mismos términos se expresó Ulises Forte, vicepresidente segundo de la Federación Agraria Argentina (FAA). "Hoy terminamos un paro e iniciamos una lucha; se terminaron tres años de llevar carpetas con proyectos concretos para cada tema sin obtener ninguna respuesta", dijo el dirigente, proveniente de General Pico, La Pampa.
Hoy, al mediodía, se reunirán en la sede porteña los presidentes de las tres entidades que convocaron al paro: Llambías, por CRA; Eduardo Buzzi, por FAA, y Luciano Miguens, por la Sociedad Rural, para evaluar el resultado de la medida de fuerza y estudiar los pasos por seguir.
El paro agropecuario había comenzado el domingo de la semana pasada como protesta por la falta de previsibilidad de la actividad productiva ante la constante intervención estatal en los mercados de ganados, carnes y granos. Pero la lista de quejas del sector es mucho más amplia.
En la asamblea realizada en esta ciudad, los agricultores pidieron subsidios para los productos de alto consumo doméstico que pudieran verse afectados por el alza de los precios internacionales de los granos; una reforma impositiva que fomente la producción; interlocutores con conocimiento técnico y capacidad de decisión; mayor seguridad en las zonas rurales; incentivos para las economías regionales y algunas producciones específicas; y un plan ganadero concreto que permita frenar la caída del stock de hacienda, entre otras cosas.
Pero también se mencionó la necesidad de una política agropecuaria de largo plazo -por lo menos hasta 2011- que detenga el éxodo rural y la extranjerización de la tierra.
Durante el encuentro, la heterogénea convocatoria recurrió en varias oportunidades al refranero popular, que en una de sus máximas reza: "Antes que vivir de rodillas, es preferible morir de pie".
Fuente: La Nación