En lo que va de esta semana, las cotizaciones de los granos subieron y bajaron con fuerza, afectados por los volátiles escenarios climáticos que dominan por estos días la producción en EE.UU. de los cultivos de maíz y soja, que allí se acaban de sembrar. Se trata de un fenómeno conocido como "Weather Market" (mercado climático), que ayer motivó una recuperación de las cotizaciones locales, tras la debacle del martes.
Las oscilaciones en los precios están sacudiendo a los operadores. Y la soja es un buen ejemplo. El martes, algunas posiciones cayeron 10 dólares en Chicago, pero ayer subieron 8 dólares.
En la Argentina, la soja de la nueva cosecha cerró ayer a 216 dólares por tonelada, por encima de los valores del martes. Y el maíz 2008 se vendió a 117 dólares por tonelada, siguiendo la línea de la soja.
La volatilidad en las cotizaciones tiene una explicación sencilla. En EE.UU., el maíz se terminó de sembrar a mediados de mayo, y se están finalizando los últimos lotes de soja. Con la siembra lista, todos los años el mercado comienza a especular sobre los rendimientos que van a obtener esos cultivos a partir de las condiciones climáticas.
Cuando se cree que el clima va a ser bueno como sucedió el martes, cuando se pronosticaron importantes lluvias en el cinturón agrícola de EE.UU., los precios bajan, porque se proyecta una buena cosecha. En cambio, cuando hay sequía o excesos hídricos, se estiman rendimientos inferiores y por eso aumentan las cotizaciones.
El problema es que los pronósticos meteorológicos se hacen cada 12 horas y a veces se contradicen. Este es un período peligroso afirmaron todos los operadores de granos consultados por este diario, con mucha volatilidad en las cotizaciones.
La incertidumbre en los mercados por este tema suele extenderse hasta julio o agosto en el caso del maíz (es el período crítico porque el cereal comienza a florecer y necesita buena humedad) y hasta agosto en la soja, cuando ambos cultivos ya tienen un desarrollo importante que permite estimar los rendimientos con mayor precisión.
De todas formas, hay que tener en cuenta dos cosas más. Por un lado, este año el "Weather Market" está enmarcado dentro de un contexto mucho más estable al menos para los productores locales, por el repunte en los precios internacionales.
¿Qué conviene hacer? En general, los operadores que hablaron con Clarín están aconsejando vender una parte de la cosecha siempre que la rentabilidad sea interesante en los mercados de futuros y guardar la otra para ir siguiendo la evolución de los precios.Es decir, se trata de no poner todos los huevos en la misma canasta. Otros recomendaron no tratar de adivinar lo que va a pasar con el clima en Estados Unidos y vender cuando el precio esté en los niveles en los cuales sus negocios "cierran bien".
Desde la Argentina, los productores siguen lo que sucede mientras implantan los cultivos de invierno básicamente trigo y comienzan a hacer sus proyecciones sobre los dos grandes protagonistas del verano: la soja y el maíz.
Fuente: Clarín