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El control de malezas con aditivos garantiza buena producción de trigo

Aumentó la presencia de Ocucha por la siembra directa y dificultad de control. El INTA comprobó que la incorporación de aditivos fue mejor que el glifosato solo. Chequear las malezas favorecen al desarrollo y crecimiento de las plantas.
14/07/2006 00:00 hs

La Parietaria Debilis, más conocida como Ocucha, es una especie anual de ciclo inverno-primavera, perteneciente a la familia de las urticáceas, que generalmente está presente en ambientes no perturbados, aunque en los últimos años se ha incrementado en los barbechos invernales, lo que la hace riesgosa para el trigo, llegando incluso a invadir cultivos de maíz y soja en sus etapas iniciales.

Las razones del aumento de su presencia pueden ser su adaptación a los sistemas de siembra directa y la dificultad de su control con glifosato o herbicidas hormonales, aún con altas dosis. Por otro lado, en los barbechos químicos en base a glifosato la mayoría de las especies presentes son muy susceptibles a este herbicida y en consecuencia, son muy bien controladas con lo que se reduce significativamente su competencia hacia la Ocucha favoreciendo, de este modo, su proliferación.

El motivo que hace dificultoso el control se debe puntualmente a que es una especie que hasta hace algunos años era poco abundante en los campos, realidad que ha cambiado en la actualidad; este contexto hizo que sea escasa la información publicada sobre los herbicidas que permiten un buen control.

Si bien la tolerancia puede deberse a barreras de tipo fisiológicas como la aptitud natural de las plantas tolerantes para metabolizar parcialmente un herbicida o a una baja sensibilidad de la enzima blanco, en numerosos casos esta condición puede estar asociada a una limitación en el proceso de absorción; en este último caso, el empleo de formulaciones optimizadas de herbicida o bien la adición a una formulación estándar, de un coadyuvante activador o de un herbicida con acción de contacto a una dosis relativamente baja, podría mejorar la eficacia del tratamiento sobre esta maleza en particular.

¿Coadyuvantes ayudan?

Debido a que el desempeño de un coadyuvante en particular puede variar significativamente en función de numerosos factores como pueden ser las condiciones ambientales, el herbicida empleado, la dosis y formulación del herbicida, la especie y el tamaño de la maleza, su estado fenológico y sanitario, la calidad del vehículo, la tecnología de aplicación empleada, etcétera, todos los cuales a su vez pueden interactuar.

En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Oliveros se llevó adelante un ensayo con el objetivo de verificar si el agregado de distintos coadyuvantes a un tratamiento con una formulación estándar de glifosato es capaz de mejorar la eficacia del herbicida sobre la maleza Parietaria Debilis.

El ensayo se realizó en un campo con un suelo caracterizado como argiudol típico, con soja como cultivo antecesor y con un tratamiento previo realizado con una formulación estándar de glifosato al 48 por ciento a una dosis de tres litros por hectárea de producto formulado.

El tratamiento que se implementó en la oportunidad fue un testigo tratado con glifosato y además una serie de pruebas compuestas de mezclas de glifosato con aceite mineral de caldo, aceite de soja metilado, sulfato de amonio sólido y líquido.

El glifosato empleado fue una formulación estándar líquida soluble de sal isopropilamina a una concentración del 48 por ciento. El aceite mineral empleado fue D Plus y el aceite vegetal fue un éster metílico de aceite de soja cuya marca comercial es Optimizar.

Se emplearon dos tipos de sulfato de amonio uno sólido y otro líquido, a una concentración del 40 por ciento. Además en el ensayo se incluyeron otros coadyuvantes como el LI Plus, Silwet Lag e Impacto.

Las plantas de la Ocucha se encontraban totalmente desarrolladas, en floración-fructificación y sufriendo un estrés leve como consecuencia de la temperatura relativamente alta.

Resultados y discusión

Este tipo de mezclas exteriorizaron resultados muy alentadores, ya que todos los aditivos evaluados manifestaron una acción activadora del herbicida sobre la maleza y permitieron lograr un control significativamente mayor, entre un 37 y un 62 por ciento más de la Parietaria que con el glifosato solo, el cual a la dosis evaluada, tuvo un desempeño relativamente pobre sobre esa maleza.

De todas las mezclas, la mayor acción activadora correspondió al sulfato de amonio en sus dos tipos: sólido y líquido; ambos tuvieron una performance similar y significativamente mayor a los restantes tratamientos. Al sulfato de amonio en sus dos variantes le siguió el aceite vegetal y finalmente, los restantes coadyuvantes (incluido el aceite mineral) con un desempeño estadísticamente similar.

Este comportamiento permitió corroborar la hipótesis de que, en esta especie, la tolerancia a glifosato está asociada a una limitación en el proceso de absorción del herbicida, por ende los aceites actuarían mejorando la calidad del rociado y debilitando la barrera representada por la cutícula; por su parte, el sulfato de amonio actuaría mejorando la calidad del vehículo y a través del efecto favorable del amonio sobre el glifosato.

Numerosos trabajos realizados en el país han mostrado el incremento en la eficacia de glifosato como consecuencia del agregado de coadyuvantes, la adición de otros productos puede ser beneficiosa en especies sospechosas de presentar una baja sensibilidad al glifosato como consecuencia de una absorción limitada; estos compuestos, generalmente actúan favoreciendo la absorción de los agroquímicos.

Para las condiciones en las que se realizó el experimento se concluyó que todos los aditivos probados incrementaron el control sobre la Ocucha respecto al glifosato solo. La mayor capacidad activadora del glifosato empleado sobre esta maleza correspondió al sulfato de amonio en sus dos formas, seguida del aceite vegetal y de los restantes coadyuvantes.

Otros estudios

Un estudio llevado adelante en Oliveros, provincia de Santa Fe, estuvo centrado en la determinación de la eficacia de algunos tratamientos herbicidas. El objetivo de este trabajo fue determinar la eficacia de la sal tiazolamina de glifosato y de la mezcla de una formulación estándar de glifosato con carfentrazone, flumioxazin y lactofen sobre la Ocucha.

El ensayo se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria Oliveros de INTA, también sobre un suelo caracterizado como argiudol típico, con antecesor soja y con un tratamiento previo realizado con una formulación estándar de glifosato al 48 por ciento a una dosis de tres litros por hectárea de producto formulado.

Los tratamientos implementados en el ensayo incluyeron mezclas de glifosato con flumioxazin, carfentrazone, lactofen y sal triazolamina de glifosato.

El glifosato empleado fue una formulación estándar líquida soluble de la sal isopropilamina a una concentración del 48 por ciento. El flumioxazin fue una suspensión concentrada también al 48, el carfentrazone un concentrado emulsionable al 40 por ciento y el lactofen compuesto concentrado emulsionable al 24 por ciento. La sal triazolamina de glifosato fue un líquido soluble al 48 por ciento, el flumioxazin, el carfentrazone y el lactofen son herbicidas con una enérgica acción de contacto; la sal triazolamina de glifosato es una opción novedosa dentro de las distintas formulaciones de glifosato, en la cual ambos componentes de la sal, tanto el ácido como la base, tienen acción herbicida; los dos son sistémicos y no selectivos.

Glifosato, en tela de juicio

Como en anteriores pruebas, el glifosato sólo tuvo un desempeño relativamente pobre y fue superado por los restantes tratamientos. Las mezclas de glifosato con los herbicidas de contacto como el flumioxazin, carfentrazone y lactofén permitieron obtener incrementos de control de la maleza de entre 37 y un 42 por ciento respecto al glifosato.

La sal triazolamina de glifosato fue la que brindó el mayor control a partir de la dosis de 4 litros por hectárea, este tratamiento no se diferenció estadísticamente de la dosis máxima del mismo herbicida, pero fue superior a los restantes tratamientos. La dosis más baja de la sal triazolamina de glifosato superó estadísticamente al glifosato solo y tuvo un desempeño similar a la mezcla de glifosato con carfentrazone y con flumioxazin.

En otros trabajos se obtuvieron resultados similares, así plantas grandes de Ocucha fueron satisfactoriamente controladas por glifosato a dosis normales.

Para el herbicida más popular del presente, los ensayos fueron una prueba no superada ya que para las condiciones en las que se realizó el experimento se concluyó que el glifosato solo a la dosis ensayada, no fue capaz de brindar un control satisfactorio.

Los herbicidas de contacto en mezcla con glifosato manifestaron una actividad biológica significativamente mayor que el producto solo, mientras que la sal triazolamina de glifosato a la dosis más baja fue capaz de superar al glifosato solo e igualar a las mezclas con los herbicidas de contacto.

Probado: las mezclas ayudan

Aplicar glifosato y sembrar inmediatamente no es problema, ya que éste es un producto sin acción residual, por eso se utiliza en gran medida en barbechos químicos y en cultivos tolerantes a este producto. Pero para que tenga ese efecto, es necesario mezclar glifosato con algún otro producto. Mezclarlo con otro herbicida da como resultado una combinación letal, ya que se logra un control casi total de las malezas recién nacidas y un efecto residual que controlará el nacimiento de poblaciones.

Una regla que los productores no deben dejar de tener en cuenta es que mantener los lotes limpios previo y posterior a la siembra garantiza mejores resultados a la hora de la cosecha. Generalmente los estudios en cuanto a las pérdidas se hacen cuando ya existe una comunidad de malezas establecidas. Para los especialistas, lo ideal es trabajar midiendo el número de maleza por metro cuadrado o por línea, lo que da como resultado que se pueda hacer una proyección de las pérdidas que se van a tener al momento de la cosecha.

Un axioma político dice que la única verdad es la realidad y en este caso, los números son la verdad cantada debido al tema de las malezas ha habido pérdidas muy grandes de hasta el 40 por ciento con muy pocas malezas por metro cuadrado.

Así, la efectividad que se obtiene mezclando productos es ayudada cuando hay campañas con climas muy buenos, donde la humedad es buena y la temperatura es normal. Bajo esas condiciones, la competencia entre las malezas y el cultivo no tiene por qué existir pues hay "alimento" de sobra; el problema surge cuando existen temporadas de estrés hídrico y de escasez, es ahí cuando comienza la puja. Los resultados son pérdidas, ya que en ese escenario las malezas le quitan los nutrientes necesarios a los cultivos.

Los especialistas se encargan de remarcar que las malezas son unas máquinas de extracción de agua y de nutrientes, y que la competencia con los cultivos pasa por el tamaño, la luz y el espacio.

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