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Negociaciones comerciales mundiales Actualidad

El Gobierno privilegia a la industria frente al agro en la OMC

La prioridad del Gobierno ya no es la reducción de los subsidios a la agricultura de los países ricos. Ahora, el objetivo es proteger la industria, la moneda de cambio que piden las naciones desarrolladas para desproteger su campo.
13/06/2007 00:00 hs

Al regreso de una reunión en Ginebra entre países en desarrollo sobre la llamada Ronda de Doha, el secretario de Comercio, Alfredo Chiaradia, afirmó ayer a la prensa que "en agricultura hay cosas que van a ocurrir con o sin negociación. Los commodities (materias primas) están en alza y demanda garantizada para el largo plazo por la incorporación de nuevos consumidores (en referencia a China e India) y por el impacto de la producción de biocombustibles. El impacto de los biocombustibles en el sector hará que la superficie que se use para maíz reemplace otros cultivos que, por ende, escasearán y ello sostendrá la demanda. Lo que pueda ocurrir en la negociación agrícola no me entusiasma tanto".

Los países en desarrollo vienen reclamando una reducción de los subsidios y los aranceles y cuotas a la importación de Estados Unidos y la Unión Europea.

"En cambio, los productos industriales son parte esencial de la política económica argentina", dijo el funcionario de un gobierno que siempre mantuvo buenas relaciones con el sector manufacturero y conflictos con el agro. Chiaradia agregó que la intención del gobierno de Néstor Kirchner consiste en evitar la "desindustrialización precoz de la Argentina".

Según dijo, una fuerte reducción de aranceles a la importación de bienes industriales abortaría el actual proceso de recuperación fabril.

Chiaradia admitió que "las negociaciones se encuentran en un momento muy delicado porque existe la intención de algunos países de terminar las negociaciones en julio", en referencia a los desarrollados. La semana próxima se reunirá la mesa chica de la Ronda de Doha, compuesta por la UE, Estados Unidos, Brasil e India (estos dos últimos países integran con la Argentina el grupo llamado NAMA 11, que defiende la protección industrial).

"Como los cuatro no se van a poder poner de acuerdo en todo, le tiraran las ideas a los presidentes de los grupos negociadores de la OMC [Organización Mundial del Comercio]. Esos presidentes producirán unos papeles que no van a satisfacer a los países del NAMA 11. En julio vendrá el apriete. Por razones comerciales o políticas, irán achicando el grupo de países que se resistan a un acuerdo."

En industria, los países desarrollados proponen que sus aranceles consolidados (los máximos permitidos) bajen del 6,8, en promedio, al 4%, lo que implicaría una poda del 40,4%. En tanto, piden que los miembros del NAMA 11 reduzcan la tarifa del 34,4 al 10,4%, es decir en un 69,6%.

Las naciones de ese grupo sólo aceptan que el arancel disminuya al 17,3%, en un 49,5%. Pero el arancel consolidado no siempre coincide con el realmente aplicado. Los países desarrollados ofrecen bajar el aplicado promedio del 3,4 al 2,6%, es decir, en un 25,5%, y piden que los del NAMA 11 lo corten del 12,2 al 6,7%, un 44,9%. Pero este grupo sólo acepta llevarlo al 9,1%, lo que implicaría 25,9% menos. Según Chiaradia, los sectores que se verían afectados en la Argentina son los del calzado, textil, automotor y de electrodomésticos.

Fuente: La Nación

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