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impuesto a las grandes extensiones de campos Actualidad

El impuesto a la tierra es ley en Uruguay

La iniciativa del presidente Mujica grava los predios que superen las 2 mil hectáreas. El gobierno uruguayo prevé recaudar unos 60 millones de dólares anuales con este tributo, que serán destinados a la reparación de rutas y caminos rurales.
28/12/2011 18:12 hs

El Senado uruguayo aprobó esta madrugada el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), comúnmente denominado impuesto a la tierra.

A decir de El Observador, la votación del proyecto estaba prevista para la semana pasada, pero se postergó por falta de quórum cuando el senador nacionalista, Luis Alberto Lacalle, pidiera reiniciar la sesión tras expirar el tiempo de un cuarto intermedio.

El ICIR es una iniciativa del presidente José Mujica para gravar los predios que superan las 2 mil hectáreas. Ahora, el proyecto aprobado pasó al Poder Ejecutivo para su promulgación.

Los propietarios de campos que tengan una extensión de 2000 a 5000 hectáreas pagarán una suma equivalente a 7,8 u$s/ha por año, mientras que las extensiones de 5001 y 10.000 hectáreas abonarán unos 11,5 u$s/ha y los que tengan más de 10.001 hectáreas tributarán 15,5 u$s/ha.

El gobierno uruguayo prevé recaudar unos 60 millones de dólares anuales con este tributo, que serán destinados a la reparación de rutas y caminos rurales. La ley aprobada incluye además un artículo que reajusta los impuestos a la renta de las propiedades adquiridas antes del 1 de julio de 2007, de manera tal de adecuar la tributación a los nuevos precios de los inmuebles rurales, valores que se multiplicaron en los últimos años.

El dinero que ingrese al Estado por este ajuste estará destinado además a la compra de tierras por parte del estatal Instituto de Colonización.

“El gobierno se aparta de sus propios dichos”

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), José Bonica calificó como una “mala ley” el proyecto aprobado este martes en el Parlamento que grava las extensiones de tierra mayores a 2.000 hectáreas.

El dirigente señaló que afectará el clima de negocios y cambia la confianza que tenía el sector, que provocó el importante crecimiento alcanzado en los últimos años.

“El clima de negocios en el Uruguay formalmente ha cambiado y esto ocurre porque el gobierno se aparta de sus propios dichos, dejando de lado normas claras y estables que brindaban confianza”, afirmó.

Según Bonica, la confianza fue uno de los motivos principales por el cual el agro creció en los últimos ocho años, más que en los 40 anteriores, generando puestos de trabajo e ingreso familiar directo e indirecto, sobre todo, en zonas relegadas del interior del país.

El Observador

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