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El Mercosur quiere fecha para terminar con los subsidios

26/12/2005 16:46 hs

Pide que en 2010 terminen las subvenciones a la exportación. El socio mayor del Mercosur encabeza el bloque de 110 países que exigen que se ponga fecha al fin de los subsidios agrícolas.    Así como en la última Cumbre de las Américas de Mar del Plata, el Mercosur encabezó la posición hostil hacia Estados Unidos en materia de liberalización comercial, en la IV conferencia ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) de Hong Kong. El bloque está liderando la posición contra la Unión Europea (UE) por su negativa a fijar una fecha para la ya pactada eliminación de los subsidios agrícolas a la exportación. En Mar del Plata, la Argentina sostuvo un alto perfil, pero aquí es Brasil el que capitaneó una inédita reunión de ministros de los 110 países en desarrollo de la OMC para "coordinar esfuerzos" tras cuatro días de negociaciones sin resultados. "Esta no es una alianza en contra de nadie, pero es importante que los países en desarrollo aseguremos que ésta sea la ronda del desarrollo", explicó el canciller brasileño, Celso Amorim, en alusión a la llamada Ronda de Doha para el Desarrollo, que desde 2001 viene discutiendo la reducción del proteccionismo agrícola del Primer Mundo, pero también una mayor liberalización industrial y de los servicios. Esta unión del Tercer Mundo no apunta necesariamente contra todos los 40 países ricos de la OMC, sino fundamentalmente contra la UE, según interpretan quienes circulan por el centro de convenciones de Hong Kong. La alianza de los 110 reclama, entre otras demandas de apertura agrícola, que aquí se decida que en 2010 se terminen las subvenciones a la exportación (las ayudas a la producción sólo se discutirán el año próximo). Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda aceptan hacerlo, mientras que la Europa de las 25 naciones y el Grupo de los 10 (G-10, liderado por Japón, Corea del Sur, Suiza, Noruega e Israel) se niegan a formular esa concesión a cambio de ningún avance en la liberalización del comercio industrial y de servicios. En tanto, el G20 -que reúne a la Argentina, Brasil, China, India, Sudáfrica y otros 16 países en desarrollo exportadores agrícolas- no sólo firmó un documento con los países pobres, sino también otro con el Grupo Cairns -que lideran Australia, Canadá y Nueva Zelanda, pero al que también pertenece la Argentina y otras naciones latinoamericanas- para quejarse de "los mayores proteccionistas agrícolas", en alusión a la UE Estados Unidos y Japón. En la ronda de Doha, al igual que anteriores negociaciones comerciales multilaterales, los países ricos se habían ocupado de dividir los intereses de los pobres con concesiones a algunos de ellos. Ayer, en cambio, acordaron posiciones el G-20, el G-33 (que integra a 43 países que buscan proteger productos específicos, como China, India, Perú y Venezuela), la alianza Africa, Caribe y Pacífico (ACP), los países menos avanzados (PMA, que incluye a 32 de Africa, Asia, Oceanía y un americano: Haití), el Grupo Africano y las economías pequeñas (como Barbados, Jamaica, Lesotho, islas Mauricio, Sri Lanka y Trinidad y Tobago). Todos esos grupos reclamaron "la remoción de las distorsiones que inhiben el crecimiento de las exportaciones de los países en desarrollo y la provisión de un espacio político adecuado para asegurar el desarrollo socioeconómico sustentable". En particular exigieron el fin de la protección de Estados Unidos al algodón. Con ironía y dureza, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, dijo ayer que Amorim le dijo en una sesión del "salón verde" -la mesa chica de 36 países, entre ellos la Argentina, en la que se definen las negociaciones- que Brasil no estaba dispuesto a dar ninguna concesión a cambio de la fecha para el fin de los subsidios a la exportación. Mandelson, que ayer recibió un firme respaldo de los 25 miembros de la UE, insiste en que Estados Unidos también elimine los créditos subvencionados a las ventas externas y reemplace la ayuda alimentaria a los países pobres -que distorsionan los precios- por donaciones en efectivo. Naciones Unidas, en cambio, reclamó más comida y más dinero contra el hambre. Brasil propuso que en cuatro meses se trace una clasificación de las distintas formas de subsidios a los envíos al exterior, sin perjuicio de fijar su eliminación en 2010, pero el ministro de Agricultura de Francia, Dominique Bussereau, dijo que eso era "poner el carro adelante del caballo". Desde hace un mes que se sabía que en la reunión de Hong Kong no se llegaría a un acuerdo general, pero los 400 ministros concitados aquí quieren llevarse algo en seis días de discusiones. Fuente La Nación

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