La moneda brasileña alcanzó hoy su valor más alto frente al dólar por primera vez en seis años, al romper el piso de los 2 reales por dólar. El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, ratificó hoy la política cambiaria.
El real avanzaba un 1%, a 1,990 unidades por dólar, tras conocerse el dato de inflación en Estados Unidos, que aliviaba los temores a nuevas alzas de tasas de interés de referencia de la Reserva Federal (Fed), que hubiera quitado fuerza al ingreso de divisas en los mercados emergentes. No alcanzaba ese valor desde febrero de 2001.
En lo que va de 2007 la moneda brasileña se valorizó 6,96% en comparación con el billete verde, que el último día hábil del año pasado había cerrado a 2,137 reales, pese a que el Banco Central ha intervenido casi todos los días en el mercado cambiario para contener el alza, a traves de la compra de dólares y de la venta de swaps cambiarios reversos.
En los cuatro primeros meses del año, el Banco Central informó que compró 33.900 millones de dólares, casi lo mismo que durante todo 2006 (34.100 millones de dólares), y tres veces más de lo adquirido en el primer cuatrimestre del año pasado (10.100 millones de dólares).
Consecuencias. "El mercado ahora espera una posible intervención", dijo Carlos Alberto Postigo, operador cambiario de la correduría Action. "Parece que el Banco Central está dejando que el mercado se mueva solo y le ha permitido traspasar la barrera de los 2 por dólar", agregó.
Los exportadores brasileños se han quejado que la fortaleza de la moneda afecta a sus ventas. Los fabricantes de ropa y calzado comentan que sus ventan domésticas han bajado debido a que las cadenas minoristas adquieren cada vez más productos importados de China.
"Esto ciertamente complica la vida del sector exportador. Brasil exporta la mayor parte de su soja", afirmó Steve Cachia, analista de la correduría de granos Cerealpar, en Curitiba.
"Cuando baja el dólar, también bajan las ganancias de las ventas en el extranjero, pero una buena parte de los costos y deudas de los productores siguen estando en reales", agregó
La palabra de Lula. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, ratificó hoy la continuidad de la política cambiaria al sostener que seguirá "siendo fluctuante y no habrá milagros".
"El cambio va a continuar fluctuante, se va a ajustar y no habrá milagros", dijo Lula en una conferencia de prensa, al ser consultado sobre el retroceso del dólar.
La revalorización del real preocupa en especial a los exportadores. Ante esta situación, Lula se limitó a señalar que lo que Brasil necesita son "medidas tributarias" que permitan a las empresas locales competir con productos provenientes de otros países.
"El real está valorizado, pero el dólar se está desvalorizando ante la mayoría de las monedas del mundo", dijo el presidente brasileño.