Los pronósticos de un evento “La Niña” en Argentina, favorecerían la siembra del sorgo granífero, sumado a los precios de mercado que presenta y a la libre comercialización. Incluso, animaría a productores de diversas zonas a otorgarle lotes de mayor aptitud agrícola. Se podría ampliar la superficie a sembrar sobre las 1.040.000 hectáreas proyectadas.
El sorgo es el quinto cereal cultivado en importancia mundial luego del maíz, arroz, trigo y la cebada. En el mundo se producen más de 60 millones de toneladas provenientes de unas 40 millones de hectáreas cultivadas. El principal productor es Nigeria, seguido por la India, México, USA y Sudan. Argentina se posiciona como el sexto productor a nivel mundial. A su vez, es el segundo exportador mundial detrás de una gran potencia como es Estados Unidos, expresa en su informe de granos la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Continúa detallando que en los últimos 10 años nuestro país incremento el porcentaje de participación en las exportaciones de dicho cereal gracias a su crecimiento en la superficie sembrada y por ende en la producción obtenida a nivel nacional. Pasando de participar con un 6% del mercado a obtener el 36% del volumen total exportado. De esta manera el cultivo va tomando año a año un mayor interés por parte de los productores, debido a las virtudes que hoy presenta frente a un buen escenario climático y comercial.
Los pronósticos de un nuevo evento “La Niña” favorecen la siembra del sorgo granífero (más resistencia a sequías), sumado a los precios de mercado que presenta y a la libre comercialización. Los productores de las distintas zonas, planifican la siembra para esta nueva campaña de gruesa otorgándole al sorgo lotes de mayor aptitud agrícola, lo que campañas atrás era impensado para este cultivo dado que se les destinaban los cuadros más overos (de menor fertilidad).
La característica que presenta el Sorgo de poseer mayor resistencia que el maíz al estrés hídrico, ayudo a plantear estrategias donde este posee mayor participación a la hora de las rotaciones.
Por otra parte, el margen oeste del área agrícola nacional (Córdoba, La Pampa, Oeste-Sudoeste de Buenos Aires y San Luis), donde históricamente se sembraba el sorgo, hoy vuelve a tomar relevancia. A su vez, en la provincia de Entre Ríos y Santa Fe donde se encuentra el nicho productivo de sorgo blanco, la superficie a cubrir se incrementaría en un significativo porcentaje.
En nuestra primera estimación de área a nivel país, proyectamos 1.040.000 hectáreas a implantar en esta nueva campaña, registrando así un incremento del 12,8% versus lo sembrado la pasada campaña (922.000ha 2010/11). A la fecha se lleva implantado un 14 % de la superficie. En números absolutos unas 145 mil hectáreas. Cabe aclarar, que hay zonas donde la ventana optima de siembra aun no ha comenzado y es posible que la superficie a implantar pueda ser aún mayor. Esto va a depender del clima y que decisión tome el productor respecto al maíz tardío.
Campaña maicera
Una revisión retrospectiva en varias de nuestras regiones bajo análisis, permitió ajustar por parte de la Bolsa de cereales de Buenos Aires hacia arriba la estimación de área sembrada destinada a grano comercial en la campaña precedente (2010/11).
Como es lógico, estas enmiendas impactan sobre la estimación del volumen final recolectado para el ciclo previo, del mismo modo que causa modificaciones en la proyección de superficie a implantar durante la presente campaña (2011/12). Varios indicios obligaron a realizar estudios detallados y cruzamiento de datos, que finalmente reflejaron la necesidad de realizar estas actualizaciones. Entre ellas, la reposición hídrica registrada a partir del 20 de enero, sobre todo en cuadros implantados en fechas tardías y lotes de segunda, condujo a muy buenos rendimientos finales por encima de los esperados antes de las lluvias.
Estas mejoradas perspectivas productivas habrían provocado un fuerte traslado de hectáreas inicialmente destinados al consumo animal, que finalmente fueron recolectadas y volcadas al circuito de comercialización de grano, elevando el volumen finalmente cosechado.
De esta forma, el área implantada durante la campaña 2010/11 sería de 3.420.000 has, las que entregaron una producción final de 22.100.000 toneladas. Partiendo desde la base de mayor área y aplicando las variaciones de superficie previstas para la campaña en curso, el área proyectada para el ciclo 2011/12 ascendería a 3.740.000 hectáreas.
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