A pesar de ser el menor nombrado de los granos desde el inicio del conflicto entre el campo y el Gobierno hace un año, el girasol tiene el peor de los balances para mostrar.
Con una producción que este año va a arañar las 2,8 millones de toneladas, 40% menos que lo recolectado en año pasado, ‘la otra’ oleaginosa demuestra que también sufrió la sequía y la desinversión. Tributa retenciones del 32% desde noviembre de 2007, lo que la convierte en el segundo mayor pagador del listado de los cuatro granos argentinos, después de la soja. Claro que su impacto en las arcas fiscales es mucho menor: la producción es ínfima comparada con una soja de 40 millones de toneladas .
Prácticamente la totalidad del girasol sale de la Argentina hecho aceite, tributando retenciones del 30%, también instauradas a fines de 2007. Pero mientras en ese momento el valor FOB (mercadería puesta en puerto) de la tonelada de aceite era de u$s 1.170, ese indicador diario que publica la Secretaría de Agricultura estaba el viernes posicionado en u$s 655 la tonelada, con un recorte mayor al 53%. Si se tiene en cuenta la variación interanual, el precio internacional del aceite de girasol cayó 63% desde los u$s 1.767 por tonelada que se cotizaba a principios de 2008.
En este contexto, se conoció a fines de la semana pasada que el Gobierno estaría analizando un plan de incentivo a la producción que consiste en recortar un punto a las retenciones por cada millón de toneladas producidas a nivel nacional cuando esta excedan los 4 millones.
Según Jorge Ingaramo, asesor económico de la asociación Asagir, que congrega a sectores de la producción, empresas de insumos y exportadores, la medida es “un sinsentido” en un momento de bajísimos precios, con una producción golpeada por la sequía. “Hay que bajar, como mínimo, cinco puntos a las retenciones”, indicó. Así, quedarían en un 27%.
El principal problema que reconocen desde la entidad es que suele equipararse al girasol con la soja, por eso está prácticamente ausente en las negociaciones. En Asagir prefieren hablar de esta oleaginosa como una economía regional.
“Preocupa que en la reunión de la mesa de enlace y las autoridades se haya omitido un trato preferencial al cultivo del girasol”, indicó Asagir en un comunicado reciente. El tema podría ser abordado el martes, en el próximo encuentro con el Gobierno.
Fuente: Julieta Camandone - El Cronista
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