El objetivo del encuentro fue suministrar información a productores y técnicos. Se presentaron sorgos y maíces sileros y hubo una dinámica de picado de granos. Los asistentes pudieron preguntar cuándo es el momento más oportuno para entrar con la picadora al lote. La utilización del corn cracker, en la visión de los técnicos.
Un buen número de productores y técnicos se dio cita el último viernes en la escuela agrotécnica La Carola, a poquitos kilómetros de Nogoyá, para participar de la jornada técnica que organizó la empresa Forratec Argentina y que por primera desde que se realiza en la zona incluyó actividades a campo.
El ingeniero agrónomo Darío Herrera, agente de ventas de Forratec Argentina para Entre Ríos y Corrientes, le dijo que durante la jornada en La Carola “presentamos nuestros sorgos sileros” y “los maíces sileros doble propósito, que es la línea DÚO”.
Durante la recorrida campo, concretamente, Herrera señaló que se presentaron tres sorgos: el F 1400, BMR, silero; el F 1479, silero común; y el F 2486, un doble propósito con un nicho importante en el mercado, destinado a aquellos productores que no saben, al momento de la implantación, si lo va a destinar a silo o grano.
El F 1400 es un sorgo ideal para silaje de planta completa por su carácter BMR, adaptado a manejos de alta tecnología de procesos e insumos e ideal para zonas con problemas de estrés hídricos para utilizar en lugar de maíz. “Tiene una alta foliosidad, muy buen tallo, y por ser de nervadura marrón tiene una calidad excelente, además de muy buen rendimiento en grano”, describió Herrera, cualidades que lo posicionan muy bien para aquellos sistemas intensivos de ganadería, de carne o leche, o categoría que demandan mucha calidad.
El F 1479, en tanto, es un sorgo destinado a silaje de planta completa. Presenta un gran volumen de forraje por unidad de superficie, con una altura que ronda los 2,5 m. Tiene también un alto rendimiento en grano, llegando al 20% del rendimiento total. Se trata de “un sorgo silero tradicional” destinado “a otro sistema de explotación, fundamentalmente cría ocasionalmente para recría también porque aporta muchísimo volumen”, destacó.
El F 2486, por último, es un sorgo doble propósito, para silaje de planta completa o cosecha de grano. “Es un sorgo de 1,80/1,85 m de alto, con alto potencial de rendimiento en grano y de mucha cantidad de hoja y tallo, de fibra”, señaló.
Herrera asimismo subrayó que Forratec Argentina tiene una paleta de productos “muy copmpleta”, con sorgos forrajeros y forrajeros BMR, forrajeros fotosensitivos y graníferos con o sin tanino.
Con relación al comportamiento de los sorgos en esta campaña, complicada por la ausencia de lluvias, Herrera sostuvo que “anduvimos muy bien” al tiempo que destacó, como hecho novedoso, “el corrimiento de la fecha de siembra tradicional” de los sorgos que “por diferentes razones porque hay un cultivo anterior o por falta de agua se está atrasando”. “Y nuestros materiales agregó Herrera se comportan muy bien, lo hemos evaluados, para siembra de diciembre y enero”.
En materia de maíces, en Nogoyá se vieron materiales con resistencia a insectos y herbicidas.
El picado. El ingeniero agrónomo José Costamagna, de la firma Claas, estuvo al frente de la dinámica de picado en La Carola, y dio algunas precisiones de la máquina que realizó la demostración: una Jaguar 950. “Es una máquina de tamaño mediano, promedio del actual parque de maquinarias de la Argentina. Está equipada con cabezales de seis metros de ancho de corte, con posibilidades de levantar entre ocho y diez surcos según la distancia de siembra”, detalló.
Costamagna, además, señaló que es “una máquina preparada para altos rendimientos, con detectores de metales, sistema de medición de rendimientos y rotores de última generación, que priorizan el bajo consumo de combustibles, por lo que ante la misma potencia pueden tener mayor capacidad de trabajo y mejor tiempo operativo”.
Se trata de una máquina que, por un lado, permite bajar los tiempos de mantenimiento con sistemas de afilados automáticos y engrases centralizados también automáticos y, por otro lado, le posibilita al productor tener información del cultivo rendimientos y contenido de materia de seca, por ejemplo en forma inmediata, dado que esos datos son suministrados por la misma máquina a medida que avanza en el lote.
Con relación al consumo, un tema siempre presente al momento de evaluar costos, Costamagna precisó que la Jaguar 950 al trabajar como motores electrónicos posibilitan “ahorrar combustibles y bajar la contaminación ambiental”. Una máquina de este tipo, añadió, consume unos 50 litros de combustible por hora, por lo que “estaríamos en 10/12 litros por hectárea trabajada para un rendimiento normal de entre 35 y 40 toneladas de materia verde por hectárea”, aunque, claro, ese consumo puede variar de acuerdo al cultivo y al requerimiento que se hace de la máquina.
Sobre este último punto, Costamagna dijo que “hay variables importantes” que pueden aumentar el consumo de combustible, como en los casos en que se utilice el corn cracker, un mecanismo que procesa el grano de maíz o sorgo y mejora la digestibilidad.
A pesar de ese mayor consumo de combustible que origina el corn cracker, Costamagna sugirió al productor utilizarlo porque “el costo adicional que supone utilizar de ese mecanismo termina siendo muy barato pueden aprovechar el total de los granos del cultivo y mejoran su digestibilidad lo que permite obtener una mayor conversión en carne o leche”.
¿Cómo y cuándo se utiliza el corn cracker?
No hay una receta de utilización del corn cracker. El punto es llegar a los lotes y medir la humedad para llegar al picado en el momento ideal. Todo esto lo debe planificar con el contratista desde el principio de la siembra para analizar las posibles fechas el picado. Llegado ese momento, evaluar si es necesario o no usar el corn cracker, aunque no tengo ninguna duda que su uso, a pesar del costo adicional, termina siendo muy barato para el productor.
¿Cuáles son las consultas más frecuentes que realizan los productores sobre las picadoras?
Todas tienen que ver con el punto óptimo del picado. Y la verdad es que nosotros no podemos dar una receta común para todos, por lo que es fundamental que el productor se asesore con su técnico de confianza sobre cuál es el momento adecuado.
El punto es que todos los años son distintos en cuanto los regímenes de lluvias y las temperaturas, por lo que no se puede planificar exactamente el momento, pero sí es necesario que la relación del productor y el contratista exista todo el año y no sólo cuando se esté por picar el grano. La idea es formar un equipo de trabajo entre el productor, el asesor y el contratista.
Más sobre el cracker. A propósito de la utilización del mecanismo de corn cracker, el médico veterinario Leandro Mohamad, de CHN Hansen, admitió que en general hay resistencia de parte de los productores por el gasto extra que genera.
“Lo que tratamos de explicar es que el costo del corn cracker encarece un poco el costo del picado, alrededor del 20%, pero el beneficio que trae es altísimo”, aseguró el profesional, y remarcó que “si uno tienen que incorporar la cantidad de grano, por fuera de la dieta, que no son rotos por no usar el corn cracker es carísimo”.
Para un silo de maíz que rinda 6.000 kilos y no se use el corn cracker, ejemplificó, “entre 2.000 y 3.000 kilos de granos se estarían yendo por la material de las vacas al campo” y entonces de “el productor tiene que salir a comprar más granos para cargar el silo”.
Con la relación a la materia seca, Mohamad sostuvo que “nosotros permanentemente hacemos relevamientos de materia seca y, en general, se poca muy húmedo. El productor tiende a asustarse, a creer que la planta se va a secar de golpe, y más en compañas con sequía, termina apurándose. Hoy andamos entre el 26 y 28% de materia seca cuando lo ideal sería 35/36%”.
¿Hay alguna forma simple de medir la materia seca?
Hay una forma relativamente simple. Hay que tomar una muestra de algunas plantas representativas del lote y enviarla al laboratorio el costo es muy económico, o picar la planta en pedazos y secarla con un horno microondas hasta llegar a un peso constante.
¿Cuáles son los puntos centrales a tener en cuenta para confeccionar un buen silo?
Hay varios puntos fundamentales. En primer lugar, elegir el cultivo adecuado en función de la explotación, porque no es lo mismo un planteo de cría que un tambo, y no es lo mismo en un tambo una vaca de 20 litros que una de 30 litros.
Una vez elegido el material más adecuado en función de la explotación, del rendimiento y de la energía, lo tengo que picar en el momento adecuado, alrededor del 35% de materia seca y utilizar el partidor de granos (corn cracker), inocular en la máquina picadora y luego compactar de la mejor manera posible.
El proceso se completa con una correcta extracción a la hora de alimentar los animales, y todos los días retirar una porción de por lo menos 50 centímetros para mantener la calidad y la frescura de ese material.
Las charlas. La jornada de Forratec Argentina en Nogoyá concluyó con un par de charlas en el salón de escuela La Carola en Federico Vouilloud, asesor CREA Nogoyá, presentó un trabajao sobre rotaciones de cultivo y aprovechamiento de praderas, mientras Gabriela Díaz, profesional del INTA Paraná, habló sobre manejo del cultivo de sorgo.
Fuente: El Diario - Danilo Lima
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