Según publicó el matutino montevideano El País, así se lo comunicaron representantes de la compañía española a dirigentes del Sindicato Unico de la Construcción (Sunca). En la construcción de la planta están empleadas unas tres mil personas y el sindicato de la construcción uruguayo mantiene sus dudas sobre la continuidad de los puestos de trabajo.
Por eso, los sindicalistas le reclamaron respuestas concretas a la empresa que, a diferencia de la compañía Botnia, mantiene suspendidas las obras de construcción sobre el Río Uruguay. Según trascendió, el director de Recursos Humanos de ENCE, el español Javier Vilas, le comunicó a los dirigentes sindicales la convicción que tiene la empresa en el proyecto.
La Argentina requirió una medida cautelar a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para que disponga detener las obras de las papeleras hasta tanto no se resuelva en ese tribunal una controversia que mantiene con Uruguay.
El Gobierno argentino sostiene que la forma en que Montevideo permitió la instalación de las plantas de celulosa viola un tratado internacional sobre la administración del Río Uruguay. La gestión del presidente Néstor Kirchner sostiene que debe realizarse un estudio ambiental independiente antes de permitir que siga la construcción y que las plantas entren en funcionamiento.
En tanto, ayer las empresas Botnia y ENCE firmaron un acuerdo con el Ministerio del Interior uruguayo para construir una comisaría cerca de las plantas. El ministro del Interior, José Díaz, y representantes de las compañías avanzaron en el convenio, según se infgormó en la prensa del país vecino.