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Sanidad Animal El Gobierno provincial pagó parte de su deuda con la Fucofa Actualidad

Entre Ríos está cerca de ser provincia indemne de garrapata

La revelación la efectuó el presidente de la entidad que tiene a su cargo la lucha contra el ectoparásito. La estrategia es arrinconar a la garrapata en los departamentos del norte y centrar la atención en la vigilancia.
26/10/2010 10:09 hs

Tras varios años de lucha, Entre Ríos está en la actualidad técnicamente en condiciones de ser declarada provincia indemne de garrapata según dijoJosé Carlos Kornschuh, el titular de la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa), la entidad que tiene a su cargo, por delegación del Estado, las tareas de control y vigilancia del ectoparásito.

Kornschuh efectuó la revelación luego de que ayer se conociera la novedad de que el Gobierno provincial había pagado a la Fucofa 350 mil pesos correspondientes al ejercicio 2008/09. Se trata del 40% del presupuesto para luchar contra la garrapata que el Estado entrerriano se comprometió a solventar, mientras el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) se ocupa del 60% restante.

De esta manera, la Fucofa comienza a recuperar parte del dinero utilizado para las tareas sanitarias llevadas adelante para terminar con la garrapata.

UN POCO DE HISTORIA. En 2004, cuando la garrapata explotó en Entre Ríos, el Gobierno provincial y el Senasa acordaron reiniciar la lucha pero debieron admitir que no tenían estructura para tamaña tarea, y, por eso, le plantearon a la Fucofa hacerse cargo del desafío, lo que fue aceptado por los productores.

La lucha contra la garrapata tiene dos etapas claramente marcadas: una, la primera, la de la lucha propiamente dicha; la otra, la segunda y más difícil, la de la vigilancia epidemiológica.

Desde aquel relanzamiento, la Fucofa afrontó la tarea con recursos propios, es decir de los productores, quienes a través de un sistema solidario financian las actividades de la entidad.

En 2007, en tanto, mientras avanzaba la limpieza de los campos, la Fucofa acordó con las autoridades la instrumentación de un sistema de vigilancia, de cuyo costo se harían cargo el Senasa (60%) y la provincia (40%) ya que se trata de una obligación indelegable del Estado.

La Fucofa, recordó Kornschuh, “comenzó a trabajar, la provincia comenzó a pagar y el Senasa tenía algunos atrasos”. Después vino el conflicto por las retenciones móviles y la cosas se complicaron, pero a pesar de todo se continuó con las tareas de vigilancia.

PAGOS. A principios de este año la Fucofa logró que el Ministerio de Agricultura de la Nación, en medio del proceso de ablandamiento de la tensión entre el Gobierno y el campo, reconociera que estaba en falta con la entidad. A partir de allí saldó la deuda de los ejercicios 2007/08, 2008/09 y 2009/2010 y sólo falta la de 2010/2011 que está en curso.

Y ahora es la provincia quien empieza a ponerse al día. Ya abonó los fondos correspondientes al ejercicio 2008/09 y “está la promesa de que en los primeros días de noviembre abonará el correspondiente a 2009/2010, por una cifra similar, por lo que sólo quedaría saldar el del actual presupuesto”, reveló Kornschuh.

ESTRATEGIA. Con la llegada de las altas temperaturas, la Fucofa hará un esfuerzo para reforzar el control y, sobre todo, la vigilancia.

La estrategia es arrinconar a la garrapata en los departamentos La Paz, Federal y Feliciano, los más complicados, y concentrar la atención en el programa de vigilancia para evitar que entren tropas infectadas de Corrientes, Chaco, Formosa y el norte de Santa Fe. En esas zonas el compromiso de lucha contra la garrapata no es tan fuerte como en Entre Ríos que, según Kornschuh, ya está técnicamente en condiciones de ser declarada provincia indemne.

Doble control

LUCHAR CONTRA LA GARRAPATA NO ES TAREA SIMPLE y menos sencillo aún es mantener un sistema de vigilancia fuerte que permita detectar la presencia del ectoparásito para de ese modo redespachar las tropas a sus lugares de origen. Cuando un productor decide vender una tropa, antes de despacharla, debe llamar al agente sanitario (un veterinario), quien es el encargado de revisar la hacienda. Si está todo en orden, el profesional emite un certificado con el cual el propietario de los animales tramita el DTA (Documento de Transito para Animales) y después la Policía le extiende la guía correspondiente para el traslado.

Posteriormente, en el departamento donde se recibe la tropa, se realiza un procedimiento similar. Un agente sanitario revisa la tropa para constatar el estado de la misma porque puede ocurrir que un productor actúe con malicia y cambie algunos animales. Ese doble control resulta muy efectivo porque obliga a los productores a un estricto cumplimiento de los procedimientos establecidos.

Fuente: El Diario - Danilo Lima

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