Un informe del Instituto de Estudios Laborales y Sociales afirma que "el conflicto con el campo afectó al mercado de trabajo en 2008 y abre interrogantes para 2009". Activó la alerta por la situación laboral de la economía en su conjunto.
La producción agropecuaria genera directamente sólo el 1,3 por ciento de los puestos de trabajo en la Argentina, pero alcanza el 40 por ciento si se toman en cuenta las actividades que dependen de ella, y sobre ellos se ciernen interrogantes según el Instituto de Estudios Laborales y Sociales (IDELAS).
De acuerdo con este estudio, "el conflicto con el campo afectó al mercado de trabajo en 2008 y abre interrogantes para 2009".
El Informe de IDELAS señala que a la falta de resolución del conflicto se agregó en el ciclo 2008/09 la peor sequía de los últimos 47 años, que derrumbó la producción agrícola y también la pecuaria.
"El fenómeno inquieta por las señales de alerta que activó sobre la situación laboral de la economía en su conjunto", sostiene.
De acuerdo con estos datos, la actividad agropecuaria no aparece como la principal generadora de puestos de trabajo en la Argentina, porque apenas representa poco más del 1,3 por ciento de la mano de obra ocupada, y se eleva a 5 por ciento entre el total de empleos registrados por el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones.
No obstante, se subraya que "se alcanza una proporción cercana al 40 por ciento", si se agregan los efectos indirectos a través de la movilidad que generan el transporte; el almacenaje; las comunicaciones; la cadena comercial; los servicios financieros; capacitación; esparcimiento; turismo, y el proceso de industrialización para el consumo humano y de los animales.
Además, destaca que "pesa su influencia directa sobre las expectativas empresariales y de la población, porque buenas cosechas y buenos precios, no sólo auguran la sustentabilidad fiscal, al menos del lado de los ingresos, sino también contribuyen a mejorar el clima del resto de los negocios de la economía en su conjunto".
Según este estudio, esto explica que en el segundo trimestre de 2008, en pleno auge del conflicto, se aceleró el aumento de la cantidad de personas que salieron a buscar trabajo en los aglomerados urbanos.
Inversamente, precisa que "ese fenómeno determinó en el caso de la ocupación efectiva una apreciable desaceleración en el ritmo de aumento interanual, al punto de alcanzar una de las relaciones más bajas respecto del crecimiento del PBI de la serie histórica".
La proyección de IDELAS acusó una caída neta de más de 68 mil puestos de trabajo en 2008 respecto de los niveles de un año atrás.
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