Algunos no cambiarán la camioneta o una herramienta que pensaban renovar el próximo año, otros reducirán aún más los gastos que previeron para la campaña, buscarán renegociar los pagos de los alquileres y redireccionar las inversiones a lo estrictamente necesario, pero sin perder rindes, y otros tantos hablarán con los integrantes de la empresa familiar para que sus diversos miembros bajen sus niveles de retiro y así haya una mayor liquidez disponible.
Es una lista de acciones que puede seguir, infinita... Ya sea sobre cosas muy simples hasta otras más complejas, las empresas agropecuarias están tomando decisiones día tras día y poniendo en marcha estrategias para tratar de producir en medio del actual contexto de fuerte volatilidad por la crisis financiera internacional. Y prudencia en cada paso, máxima eficiencia y visión estratégica sobre qué conviene más para el negocio son algunas de las recomendaciones que se escuchan de boca de administradores de empresas y productores de todas las escalas.
Es que con mercados que hora tras hora tiemblan más sin estar claro dónde va a ser el próximo terremoto, el contexto internacional le está agregando un condimento extra al ya delicado escenario interno. Ya había costos por las nubes, financiamiento escaso y caro, incertidumbre por la política oficial y lo que ocurre en el mundo con las finanzas y las commodities añade más confusión. Encima, en pleno conflicto por las retenciones móviles muchos productores cerraron alquileres caros. Hoy todo eso hace una especie de trampa mortal.
"Si me quedo en el negocio, a este año lo tengo que pasar como sea...me achico, consigo inversores...; la decisión es mirar más 2009-2010. Es un año perdido (el actual); con los precios, costos y rindes tengo rentas muy bajas que tienden a cero", expresó Teo Zorraquín, de Zorraquín, Meneses y Asociados. Su recomendación es "mucha prudencia en las inversiones", pero "no eliminar las inversiones que puedan tener un impacto en el rinde (la fertilización, por ejemplo)". Según el consultor, en aquellos casos "difíciles" se podría hablar con los accionistas de la empresa familiar para bajar los retiros de plata que hacen sus miembros.
Para Oscar Faccioli, administrador de más de 10.000 hectáreas entre el norte de Santa Fe, el este de Santiago del Estero y el sur chaqueño, ante el agravamiento de la crisis financiera lo importante es disponer de fondos a mano. "Hay que mantenerse líquidos, con reservas en la disponibilidad de fondos", indicó. Aconsejó "no sobrestockearse en insumos, por una razón de caja y porque la demanda seguramente será menos intensa que en la campaña anterior", con lo cual bajarían los precios. Según Faccioli, los costos de estructura vuelven a tener un peso importante en el costo total. Por eso, pidió "revisar y reconsiderar su incidencia".
Gustavo Duarte, consultor, también recomendó priorizar la liquidez y "cuidar muy bien el crédito". Respecto de las inversiones, habló de llevar adelante las que son imprescindibles y tener una política de austeridad en todo el equipo de trabajo. "Mantenemos la capacitación de nuestro equipo porque se sale de las crisis con más conocimiento", subrayó.
De igual modo, según Duarte hay que dialogar con todos los proveedores y "aliados" para apuntar a nuevos "puntos de equilibrio", lo que significa saber administrar las pérdidas. "Es prioritario profundizar las alianzas de la cadena", dijo. Además, se refirió a maximizar los rindes "porque no podemos tener fallas". "Nuestro lema es las zapatillas las paga la empresa; hay que caminar cada cultivo tres veces más que lo habitual. Como otros administradores, consideró necesario estar muy atentos "a las pocas oportunidades que el mercado dará" en precios.
Precisión
En este contexto, para Guillermo Villagra, presidente de Openagro, una empresa que maneja 12.000 hectáreas, la optimización de los recursos vía la agricultura de precisión ha cobrado vigor en su caso. "Es que no hay márgenes para los errores", explicó. Villagra también está buscando mejores precios para los insumos, fertilizar lo justo y modificar el plan de siembra a último momento, de maíz a soja, en los lotes que resulta posible. Por otra parte, como nunca ya apuntó a alquiler campos a porcentaje o con un mix de quintales fijos más un índice atado al rinde. También ha bajado costos que no son imprescindibles. En esa línea, decidió postergar el recambio de camionetas. "Cada dos años las veníamos cambiando y en éste la idea era cambiarlas, pero ahora vamos a esperar hasta el año que viene", indicó. "Debemos estar patrimonialmente sólidos y eso se logra no gastando de más en cosas que se pueden postergar", precisó Carlos González Crende, asesor de tambos.
A todo esto, Carlos Roulet, un productor de unas 230 hectáreas de la zona núcleo, opinó que el desafío consiste en "hacer todo lo posible para demorar la descapitalización". "La mayoría de las empresas han detenido su crecimiento e incluso muchas han decrecido", advirtió Sebastián Gavaldá, técnico de Aacrea. No por nada en el actual cuadro los números se tornan aún más finitos. Y esto complica a algunas empresas más que otras. "Si la soja no rebota, en la situación actual hay muchos pequeños pools que quiebran", comentó el productor Gonzalo Villegas. Como coletazo del peor escenario para el sector, Villegas ha observado que hubo productores que tomaron la decisión de volver a la labranza convencional con el fin de "ahorrar" en fertilizantes y herbicidas.
Desde Río Cuarto, Gabriel Tellería, de AT y Asociados, un estudio que brinda servicios para más de 50.000 hectáreas, también trazó su estrategia. "Para compensar las cuentas y tratar de manejarnos con un nivel de liquidez superior, se suspendieron todos los planes de inversiones de todo tipo, se están ajustando los gastos fijos al mínimo posible, se redujo el área de trigo y maíz y se incrementó la de soja de primera, se dejaron de lado los planes de fertilización con criterio de reposición de nutrientes y se dio lugar a estrategias de fertilización de suficiencia, donde sólo gastamos la cantidad de fertilizante que tiene asegurado un buen retorno económico. La agricultura de precisión nos permitió un uso más eficiente con aplicaciones variables", señaló.
Finalmente, Alejandro Erasun, que asesora 15.000 hectáreas en el sudeste bonaerense, explicó que últimamente ha buscado que las empresas con las que trabaja "bajen las deudas en dólares y si tienen necesidades financieras sean en pesos y a tasas fijas". "Al establecimiento que no tenía capacidad financiera le sugerí alquiler los lotes que van a gruesa", agregó este consultor. Erasun también planificó producciones mixtas de carne y grano y un paquete tecnológico según el potencial productivo para cada zona.
Fuente: Fernando Bertello - La Nación